La iniciativa obtuvo el respaldo de más de dos tercios del Concejo Deliberante
(Página/12) El intendente Francisco Echarren activó un proceso para ampliar facultades comunales mientras el ajuste de Milei reduce el margen de gestión territorial. De qué se trata.
En un escenario marcado por los recortes del gobierno nacional y la presión sobre las administraciones locales, el intendente de Castelli, Francisco Echarren, decidió avanzar con la apuesta institucional de poner en marcha el proceso para que el distrito dicte su propia Carta Orgánica Municipal y profundice su autonomía.
La iniciativa ya obtuvo el respaldo de más de dos tercios del Concejo Deliberante y, destaca el jefe comunal, convertiría a Castelli en el primer municipio en avanzar por esa vía. El proyecto aparece en un momento sensible para los intendentes, que enfrentan mayores demandas mientras se achican los recursos y se retrae la presencia del Estado nacional.
“No empezamos hoy: Castelli ya fue a la Corte Suprema de la Nación para defender la autonomía municipal, porque creemos profundamente que la democracia se fortalece cuando el poder está cerca de la gente”, afirmó Echarren en su cuenta oficial de X.
El planteo busca correrse de otras discusiones sobre la organización territorial bonaerense. Frente a propuestas de regionalización o división de la Provincia, Echarren sostiene que las desigualdades entre distritos deben abordarse mediante un fortalecimiento de los gobiernos locales y mayor capacidad de decisión. “Ni regionalización ni división de la Provincia. El futuro es con Autonomía Municipal”, escribió.
Los 135 municipios bonaerenses se rigen por la Ley Orgánica de las Municipalidades, sancionada en 1958, y no cuentan con cartas orgánicas. El debate se vincula con el artículo 123 de la Constitución Nacional, que establece que las provincias deben asegurar la autonomía municipal en los órdenes institucional, político, administrativo, económico y financiero.
Pero el proyecto de Castelli adquiere otra dimensión en el contexto actual. El ajuste impulsado por la administración de Javier Milei trasladó presión hacia provincias y municipios, convertidos en la primera ventanilla para absorber reclamos por asistencia, infraestructura y servicios. Así, la autonomía deja de ser solo una discusión jurídica y pasa a ocupar un lugar en la agenda de gestión.
“A la Provincia de Buenos Aires no hay que dividirla ni regionalizarla. Tenemos que resolver las asimetrias con mas Autonomia Municipal. Los municipios tienen un protagonismo innegable en los tiempos que vienen: son el primer mostrador del Estado, el lugar donde se resuelven los problemas reales y donde se construye comunidad. El futuro de la Provincia se va gobernar mejor desde los gobiernos locales”, insistió Echarren.
El proceso que abre Castelli deberá atravesar instancias políticas e institucionales. Sin embargo, el movimiento instala una discusión que la provincia arrastra desde hace décadas y la conecta con una urgencia: cuánto margen tienen los municipios para gobernar cuando las responsabilidades crecen y los recursos escasean