Ese proceso atraviesa hoy uno de sus momentos más activos en Santa Cruz. En una provincia donde operan algunos de los principales yacimientos de oro y plata de Argentina, la exploración volvió a ganar impulso con campañas que se mantienen incluso fuera de las temporadas tradicionalmente más favorables desde el punto de vista climático. El objetivo es claro: encontrar los recursos que permitan sostener la producción provincial durante las próximas décadas.
Según datos de la Secretaría de Estado de Minería, actualmente existen 12 proyectos en exploración activa dentro del Macizo del Deseado: El Águila, El Dorado Monserrat, El Zanjón, Cerro Bayo, La Flora, Luna Roja, Joaquín, Cerro León, La Manchuria, San Agustín, Meseta Sirven y El Pantano. No todos se encuentran en la misma etapa ni persiguen los mismos objetivos, pero en conjunto reflejan un escenario que vuelve a colocar a Santa Cruz entre los distritos exploratorios más dinámicos del país.
En este contexto, consideramos útil aclarar que la secretaria de Estado de Minería de Santa Cruz, Paola Pavanello, señaló que actualmente la provincia cuenta con 14 proyectos en distintas etapas de exploración. La cifra refleja el dinamismo que atraviesa el sector y el interés de nuevas compañías por evaluar el potencial geológico santacruceño. Si bien la cartera minera provincial difundió públicamente un listado de 12 proyectos activos en el Macizo del Deseado, existen iniciativas adicionales en evaluación o desarrollo exploratorio que amplían el mapa de búsqueda de nuevos recursos. De esta manera, la diferencia entre ambas cifras responde a que no todos los proyectos se encuentran en la misma instancia ni cuentan con el mismo nivel de información pública disponible.
Del descubrimiento geológico a la próxima generación de minas
Entre todos los proyectos activos, Joaquín, desarrollado por Unico Silver, es el que presenta el mayor grado de avance. Lo que comenzó como un programa de exploración se transformó en un proyecto que ya trabaja sobre estudios de ingeniería y prefactibilidad, respaldado por una base de recursos que continúa creciendo.

En marzo de 2026 la compañía presentó una nueva Estimación de Recursos Minerales bajo estándar JORC que elevó el inventario a 167 millones de onzas equivalentes de plata, distribuidas en 45,3 millones de toneladas con una ley promedio de 115 gramos por tonelada de plata equivalente. Lejos de marcar el final de la exploración, esa actualización dio lugar a una nueva etapa de perforaciones destinada a ampliar el recurso y convertir sectores aún exploratorios en futuras reservas.
Los resultados difundidos durante los últimos meses respaldan esa estrategia. En La Morocha SE, uno de los sectores con mayor potencial, la empresa interceptó 52,3 metros con 378 g/t AgEq, incluyendo un intervalo de 8,5 metros con 1.813 g/t AgEq. En Breccia Puntudo también se registraron leyes destacadas, con 12 metros a 1.178 g/t AgEq y un tramo de 0,85 metros con 3.615 g/t AgEq, mientras que en La Negra SE la mineralización fue extendida hasta alcanzar aproximadamente 1,1 kilómetros de rumbo, confirmando que el sistema continúa abierto.
Actualmente Unico Silver trabaja con tres equipos de perforación diamantina y uno de circulación reversa. La campaña ya supera las 75 perforaciones y los 9.500 metros, mientras avanzan en paralelo los estudios ambientales, geotécnicos, metalúrgicos y de conminución que servirán de base para el futuro Estudio de Prefactibilidad. Dentro del escenario exploratorio provincial, Joaquín aparece como el proyecto más cercano a convertirse en una nueva operación minera.
En un escenario distinto, aunque igualmente relevante, se encuentra Luna Roja, operado por Lunex Metals. Durante julio la empresa dio a conocer los primeros resultados de su campaña de perforación, confirmando la existencia de un sistema epitermal de oro y plata de gran escala asociado al corredor estructural denominado Vía Láctea, que se extiende por aproximadamente 2,8 kilómetros.

Los primeros nueve sondeos realizados en el sector Cruz del Sur arrojaron resultados alentadores. Entre ellos sobresalen 23,1 metros con 0,36 gramos por tonelada de oro y 61,76 gramos por tonelada de plata, incluyendo un tramo de 2 metros con 1,15 gramos por tonelada de oro y 465 gramos por tonelada de plata. Otro pozo interceptó 18,2 metros con 0,67 gramos por tonelada de oro y 9,57 gramos por tonelada de plata, con un intervalo interno de 4 metros con 1,79 gramos por tonelada de oro y 33,15 gramos por tonelada de plata.
Más allá de las leyes obtenidas, los geólogos destacan que la mineralización permanece abierta tanto hacia el norte como en profundidad. La presencia de elementos indicadores como arsénico y mercurio sugiere además que el sistema hidrotermal podría conservar sectores aún no explorados donde las leyes metálicas aumenten significativamente. Los resultados correspondientes a los sectores Orión y Estrella del Norte permanecen en laboratorio y podrían ampliar el alcance del descubrimiento.
Otro de los proyectos que ha ganado protagonismo durante el último año es La Manchuria, impulsado por Astra Exploration. Ubicado también en el Macizo del Deseado, el proyecto ha avanzado con sucesivas campañas de perforación que permitieron confirmar la continuidad de estructuras mineralizadas y profundizar el conocimiento geológico del área. La compañía completó nuevas fases de exploración con el objetivo de delimitar zonas de mayor potencial y definir nuevos blancos para futuras perforaciones, consolidando a La Manchuria como uno de los programas exploratorios más activos de la provincia.

La continuidad de los trabajos, sumada al seguimiento realizado por las autoridades provinciales, refleja la importancia que este proyecto ha adquirido dentro de la cartera exploratoria de Santa Cruz. Aunque todavía se encuentra lejos de una etapa de desarrollo, sus avances lo ubican entre las iniciativas que podrían aportar nuevos recursos en el mediano plazo.
Más temprana es la situación de El Zanjón, donde Targa Exploration desarrolla una campaña que despierta especial interés por su objetivo geológico. El proyecto se encuentra a unos 30 kilómetros de Cerro Vanguardia y busca comprobar si el corredor estructural que alberga uno de los yacimientos auríferos más importantes del país continúa bajo la cobertura sedimentaria hacia nuevas áreas.

Hasta comienzos de julio la empresa había completado 2.125 metros de perforación diamantina. Los primeros sondeos atravesaron alrededor de 50 metros de cobertura antes de interceptar el basamento volcánico jurásico correspondiente a la Formación Chon Aike, la misma unidad geológica que contiene la mineralización de Cerro Vanguardia.
Aunque las primeras perforaciones no identificaron leyes económicas de oro, sí registraron anomalías de plata y alteraciones hidrotermales características de sistemas epitermales, como illita, barita y cuarzo calcedónico con hematita. Para el equipo técnico, estos indicadores mantienen vigente la posibilidad de encontrar una fuente mineralizada a mayor profundidad, una hipótesis que comenzará a evaluarse cuando se conozcan los resultados del resto de los sondeos ejecutados durante esta campaña.
Estos cuatro proyectos representan distintos momentos del ciclo exploratorio, desde iniciativas que avanzan hacia estudios de desarrollo hasta programas que recién comienzan a validar modelos geológicos. Sin embargo, forman parte de un escenario mucho más amplio.
La cartera provincial también incluye proyectos como El Águila, El Dorado Monserrat, Cerro Bayo, La Flora, Cerro León, San Agustín, Meseta Sirven y El Pantano, donde distintas empresas continúan desarrollando trabajos de prospección, cartografía geológica, muestreos y perforaciones destinadas a evaluar el potencial mineral de cada área.
La importancia de este conjunto de iniciativas trasciende los resultados individuales. La exploración constituye el primer eslabón de toda la cadena minera y es el mecanismo mediante el cual una provincia puede sostener en el tiempo su producción, atraer nuevas inversiones y generar futuras oportunidades de empleo. Sin nuevos descubrimientos, incluso los distritos más consolidados terminan agotando su capacidad productiva.
Santa Cruz conoce mejor que nadie esa realidad. Durante décadas construyó su liderazgo sobre la base de importantes descubrimientos geológicos que luego dieron origen a minas como Cerro Vanguardia, Cerro Negro, Cerro Moro, San José, Don Nicolás o Manantial Espejo. Hoy, la provincia vuelve a mirar hacia la exploración con la expectativa de identificar la próxima generación de proyectos capaces de tomar esa posta.
Todavía es temprano para anticipar cuáles de las iniciativas actuales llegarán efectivamente a producción. La exploración es, por naturaleza, una actividad de alto riesgo donde sólo una pequeña parte de los proyectos logra convertirse en una mina. Pero también es el único camino posible para renovar recursos y sostener el desarrollo de la industria.
Mientras las operaciones en producción continúan siendo el motor de la minería santacruceña, bajo el suelo del Macizo del Deseado ya se está escribiendo el próximo capítulo de esa historia. Las perforaciones que hoy avanzan sobre doce proyectos distintos no garantizan un descubrimiento, pero sí reflejan una realidad difícil de ignorar: el futuro de la minería argentina vuelve a buscarse, una vez más, en Santa Cruz.
Por: Extremo Minero