Un corredor mineralizado que todavía no muestra sus límites comenzó a tomar forma en el proyecto Luna Roja, en el Macizo del Deseado, después de que las primeras perforaciones confirmaran la presencia de un sistema epitermal de oro y plata. Los resultados obtenidos hasta ahora indican que la mineralización continúa tanto en profundidad como hacia el norte, una condición que mantiene abiertas las expectativas sobre el verdadero alcance del yacimiento.
Las evidencias surgieron de la campaña de exploración que desarrolla la canadiense Lunex Metals. El programa incluyó 16 perforaciones diamantinas con un total de 2.517,5 metros, aunque por el momento solo se difundieron los análisis correspondientes a los primeros nueve sondeos ejecutados en el sector Cruz del Sur, considerado una de las áreas prioritarias del proyecto.
El comportamiento del sistema geológico quedó respaldado por un patrón que se repitió en todas las perforaciones analizadas. Los trabajos interceptaron intensa alteración hidrotermal, con silicificación, brechas hidrotermales, vetillas de cuarzo con sulfuros y mineralización diseminada, características asociadas a sistemas epitermales de oro y plata. Esa información también permitió ratificar la continuidad del corredor estructural Vía Láctea, que se extiende aproximadamente 2,8 kilómetros.
Los resultados analíticos mostraron sectores con leyes destacadas. El pozo LR-DDH14 interceptó 23,1 metros con leyes promedio de 0,36 gramos por tonelada de oro y 61,76 gramos por tonelada de plata, incluyendo un tramo de dos metros con 1,15 g/t de oro y 465 g/t de plata. En otro punto del proyecto, el sondeo LR-DDH15 registró 18,2 metros con 0,67 g/t de oro y 9,57 g/t de plata, además de un intervalo de cuatro metros que alcanzó 1,79 g/t de oro y 33,15 g/t de plata.
La información obtenida también fortaleció el modelo geológico elaborado por la compañía. Uno de los pozos confirmó que la mineralización mantiene continuidad hacia el norte, mientras que la interpretación general indica que el sistema aún no fue delimitado completamente, tanto en extensión lateral como en profundidad.
Otro dato considerado relevante durante la evaluación fue la presencia de altas concentraciones de arsénico y mercurio. Para el equipo técnico, esos indicadores sugieren que una parte importante del sistema hidrotermal podría conservarse intacta en niveles más profundos, donde existiría potencial para encontrar sectores con un mayor enriquecimiento metálico.
La campaña también dejó nuevos objetivos para analizar antes de definir la siguiente etapa exploratoria. Durante la revisión geológica, la empresa detectó intervalos de testigos que permanecían sin muestreo dentro de zonas mineralizadas de gran espesor. Ese material será sometido a estudios adicionales con el propósito de completar la caracterización del sistema.
Los resultados pendientes no se limitan a esas muestras. Los análisis correspondientes a los sectores Orion y Estrella del Norte todavía permanecen en proceso y serán difundidos en una actualización posterior, mientras la empresa prepara nuevas perforaciones para determinar la extensión del sistema mineralizado en esas áreas y profundizar los trabajos en Cruz del Sur.
El proyecto Luna Roja se desarrolla dentro del Macizo del Deseado, una de las regiones de mayor interés para la exploración de oro y plata en Argentina, donde también operan yacimientos como Cerro Vanguardia, Cerro Negro, Don Nicolás y San José. Con los datos obtenidos hasta ahora, la compañía considera que el corredor Vía Láctea reúne condiciones para evolucionar hacia un nuevo distrito mineralizado con múltiples objetivos de exploración, una posibilidad que dependerá de los resultados que arrojen las próximas campañas