Cornejo medirá al Gobierno de Milei que hoy parece estar un poco más oxigenado tras la salida de Adorni. Si le conviene, profundizará su relación con el Gobierno libertario, y si no, sabe que puede construir su propia identidad nacional.
La salida del ex jefe de Gabinete Manuel Adorni, forzada por cierto, le dio cierto respiro al Gobierno del presidente Javier Milei que ahora se esfuerza, y no lo oculta, en retomar la agenda, sobre todo en términos parlamentarios.
El Mundial 2026 también vino como anillo al dedo. Parte de las noticias de la política quedan temporalmente tapadas por su desarrollo, lo que permite en parte, en las sombras, tejer puntuales acuerdos que beneficien a los más altos funcionarios del Gobierno Nacional.
Ello fue lo que se vio esta semana con el salvavidas que le tiró al propio milei el juez federal Marcelo Martínez de Giorgi en el marco del critproescándalo $LIBRA al correr del centro de la escena a una serie de querellantes que perdieron dinero tras la compra de la memecoin.
Sin embargo las redes sociales no muestran piedad, y entre cantos y sonrisas por la destacada performance de la selección argentina se entrometen este tipo de cuestiones que no hacen más que generar indignación entre los más avispados, aquellos que conocen la causa de fondo y siguen sin recibir una respuesta a una pregunta realmente sencilla: ¿de dónde sacó el presidente la dirección del contrato de blockchain que publicó en su cuenta de X el 14 de febrero del 2025?
La respuesta es sabida, sobre todo después del informe que la Policía Federal entregó al mismo juez, pero Milei sigue sin poder responder a esa incógnita sin evitar confesar haber sido partícipe de una estafa.
Ello sucede justo después de que el oficialismo en el Senado haya aprobado el pliego de la mujer del magistrado que luego fue refrendado por el propio jefe de Estado mediante decreto. Como se dice en política: nada es casual.
En fin. El que empieza a sentir a la justicia pisándole los talones es el antes mencionado Adorni, quien fue prohibido por el juez federal Ariel Lijo salir del país sin orden en el marco de la causa en la que se lo investiga por enriquecimiento ilícito.
Si bien el Gobierno evitó un asedio mucho mayor al correrlo de la escena política, lo cierto es que su permanencia por casi cuatro meses en el cargo como jefe de los ministros no hizo más que evitar que pueda despegarse del todo de los avances de las causas que pesan sobre el ex vocero presidencial.
No obstante, al no pertenecer más al Gobierno, y al haber renunciado al directorio de la empresa de mayoría accionaria estatal YPF, logró oxigenar la gestión, lo que es bien visto por más de un aliado.
Ello es justamente lo que sucede con el gobernador mendocino Alfredo Cornejo, acaso uno de los mandatarios provinciales mejor valorados por la Casa Rosada por su influencia en la toma de decisiones y el apoyo que fue brindando a lo largo de los últimos años a través del Congreso de la Nación y con gestiones directas para, por ejemplo, hacerse cargo del mantenimiento de las rutas nacionales que atraviesan territorio provincial.
Para el mandatario de Mendoza la salida de Adorni es un alivio, sobre todo luego de haber tenido que recibirlo en el marco de la inauguración del parque solar El Quemado, ubicado en el departamento de Las Heras.
Lo que debió ser una celebración tanto para el Gobierno Nacional como para el provincial por tratarse del primer proyecto inaugurado en el país bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), impulsado por el propio Milei, se convirtió en un acto incómodo del cual el gobernador intentó despegarse lo más rápido posible.
En caso de que por cualquier otra razón el jefe de Gabinete debiera visitar la provincia y hacer algún anuncio junto a Cornejo, esta vez será Diego Santilli quien ponga la cara, un hombre bien visto por el mandatario provincial a quien conoce hace más de 10 años y con quien mantiene una relación armoniosa de larga data.
Ello le dará al gobernador en todo caso la soltura que no pudo demostrar durante la última visita de Adorni en el mes de marzo pasado, a apenas pocas semanas de estallado el escándalo por las inconsistencias sobre su patrimonio.
Todo esto le cayó como anillo al dedo a Cornejo que por estas horas parece estar intentando posicionarse en el escenario nacional y a Mendoza a nivel internacional con una agenda que por momentos parece cruzarse con la del mileismo.
Tal es así que continúa con sus aspiraciones de convertir a la provincia en un hub minero donde la explotación y las exportaciones generen inversiones, empleo genuino y divisas frescas, de esas que escasean en todos los rincones del país.
Poder mostrarse de nuevo cómodamente con la agenda de la Casa Rosada le permite capitalizar los proyectos mineros en una provincia que para colmo estuvo históricamente a la vanguardia de la defensa del agua debido a la crisis hídrica que la atraviesa.
Aún no se sabe qué camino tomará Cornejo de cara al 2027, lo que sí es cierto es que su figura comienza a posicionarse en la política nacional de una forma más nítida de lo que hubiese parecido meses atrás, y su alineamiento con el sector libertario le permite trazar acuerdos que logren catapultaron a algún cargo más allá de la provincia.
No por nada no es casual que un sector de la Unión Cívica Radical lo impulse como el posible candidato a presidente que le devuelva protagonismo al partido centenario o aquellos rumores que lo ubiquen como candidato a vicepresidente… ¿De Javier Milei?
Como sea. Cornejo conoce el terreno político como pocos. Pragmático y dialoguista, sabrá en el momento oportuno qué decisión tomar y cuándo. También cómo informarla. Es un ejercicio por el que ya pasó varias veces.
Lo único certero es que medirá al Gobierno de Milei que, como se mencionó más arriba, hoy parece estar un poco más oxigenado tras la salida de Adorni. Si le conviene, profundizará su relación con el Gobierno libertario, y si no, sabe que puede construir su propia identidad nacional