El primer vuelo comercial regular de American Jet entre Buenos Aires y Perito Moreno ya es una realidad. Para los vecinos del noroeste santacruceño significa recuperar una conexión aérea largamente esperada; para el turismo, una nueva puerta de ingreso a una de las regiones más atractivas de la Patagonia; y para el sistema sanitario, una herramienta que permitirá agilizar derivaciones programadas y reducir tiempos de traslado.
Sin embargo, detrás de este hecho histórico existe una historia que comenzó mucho antes del despegue del primer avión. La puesta en marcha de esta ruta es el resultado de un proceso que combinó inversiones privadas, gestión pública y una necesidad concreta de conectividad generada por la industria minera.
Durante años, el aeropuerto de Perito Moreno fue utilizado principalmente para atender la logística de los proyectos mineros que operan en la región. Esa actividad permitió sostener un flujo constante de vuelos, justificar inversiones en infraestructura y demostrar que existía una demanda suficiente para que una aerolínea analizara la posibilidad de ofrecer un servicio comercial regular.
En ese camino, el aporte de Newmont Cerro Negro fue determinante. La compañía impulsó importantes mejoras en el aeropuerto mediante inversiones destinadas a fortalecer su operatividad, incluyendo la instalación de una planta de combustible para aeronaves, equipamiento, obras de infraestructura y mejoras en la seguridad operacional. Paralelamente, durante varios años contrató vuelos chárter operados por American Jet para el traslado de trabajadores, una experiencia que terminó validando la viabilidad de una conexión aérea permanente con Buenos Aires.
La empresa también acompañó el desarrollo de procedimientos de aproximación instrumental, fundamentales para mejorar la seguridad de las operaciones en una zona donde las condiciones meteorológicas suelen ser un factor determinante.
Todo ello permitió que un aeropuerto pensado inicialmente para atender necesidades logísticas de la minería comenzara a transformarse en una infraestructura estratégica para toda la comunidad.
Pero el vuelo comercial no habría sido posible únicamente con inversiones privadas. El Gobierno de Santa Cruz asumió la tarea de articular a los distintos actores involucrados, impulsar las gestiones necesarias y construir un esquema de trabajo conjunto que permitiera poner en marcha la ruta.
Así lo destacó el gerente comercial de American Jet, Juan Maravilla, quien calificó el inicio de las operaciones como un hecho histórico construido gracias al trabajo articulado entre la Provincia, el Municipio y el sector privado. En la misma línea, la ministra de Producción, Comercio e Industria, Nadia Ricci, señaló que el Estado asumió el desafío de reunir a todas las partes para concretar un proyecto que busca consolidarse durante los próximos meses mediante un esquema de cooperación público-privada.
Desde el Municipio de Perito Moreno también continúan las obras para ampliar la terminal aérea y mejorar sus instalaciones, mientras se avanza en nuevas herramientas que permitan incrementar la regularidad de los vuelos.
Durante la inauguración, además, las autoridades reconocieron el acompañamiento de Minera Santa Cruz y de Knight Piésold Consulting, empresas que colaboraron en distintas etapas del proyecto. Si bien el mayor volumen de inversiones en infraestructura estuvo asociado a Newmont Cerro Negro, la participación de otros actores privados demuestra que el desarrollo de este tipo de iniciativas requiere del compromiso conjunto de quienes forman parte de la actividad económica regional.
Más allá de quién haya aportado cada obra o cada gestión, este caso deja una enseñanza que pocas veces se visibiliza. La minería no solo genera empleo, inversiones y exportaciones. En muchos casos también impulsa infraestructura que luego queda al servicio de toda la sociedad.
El aeropuerto de Perito Moreno es un claro ejemplo de ello. Lo que comenzó como una necesidad logística de una actividad productiva hoy se transforma en una herramienta para mejorar la calidad de vida de miles de santacruceños, potenciar el turismo, fortalecer el comercio y acercar servicios esenciales a localidades históricamente alejadas de los grandes centros urbanos.
La inauguración del vuelo comercial demuestra que cuando el Estado y el sector privado trabajan con objetivos comunes, las inversiones pueden trascender ampliamente el ámbito para el que fueron concebidas originalmente. En este caso, la minería no solo ayudó a construir un aeropuerto más preparado: ayudó a crear las condiciones para que toda una región vuelva a estar conectada con el país. Por: Extremo Minero