El auge de la minería en la provincia empieza a abrir interrogantes sobre un fenómeno que hasta hace pocos años parecía lejano. En ese escenario, el departamento cordillerano aparece como uno de los puntos con mayor potencial por combinar dos fortalezas económicas.
En los últimos días, desde el Gobierno de San Juan revelaron que un grupo de inversores recorrió el departamento con el objetivo de analizar posibles desarrollos hoteleros, apuntando específicamente a Calingasta. Sin embargo, desde el sector privado calingastino aseguran que, por ahora, no existen señales concretas de ese tipo de inversiones.
El funcionario explicó además que el interés surgió desde el propio crecimiento de la actividad minera. «En la primera conversación que mantuvimos con ellos era el interés desde el desarrollo minero, salpicándolo a la actividad turística», sostuvo.
La posibilidad de nuevos hoteles no resulta casual. Calingasta reúne condiciones que hoy lo convierten en un punto estratégico: recibe visitantes durante todo el año por sus paisajes y atractivos naturales, mientras que la expansión de los proyectos mineros promete incrementar la llegada de trabajadores, técnicos, empresarios y proveedores durante los próximos años.
El sector privado no advierte, por ahora, un movimiento turístico
Pese al optimismo expresado desde el Gobierno, la percepción entre empresarios y operadores locales es distinta. Fuentes del sector privado de Calingasta consultadas por Tiempo de San Juan señalaron que no existen rumores sobre futuras inversiones hoteleras o turísticas en el departamento.
Según explicaron, el único proyecto del que se habló recientemente fue el desembarco de una empresa hormigonera interesada en instalarse en la zona para abastecer la futura demanda que generará la minería. No obstante, aclararon que esa eventual planta debería ubicarse fuera del área urbana.
En la misma línea se pronunciaron referentes del mercado inmobiliario local. Consultados por este medio, indicaron que no tienen conocimiento de negociaciones o consultas vinculadas con emprendimientos turísticos de magnitud.
Las fuentes remarcan que, si bien el potencial existe, todavía no observan un movimiento concreto que permita afirmar que ya comenzó una ola de inversiones hoteleras en Calingasta.
El otro departamento cordillerano que muestra un fenómeno económico
En otro departamento cordillerano ya comenzó a experimentar un movimiento diferente. Desde el sector inmobiliario confirmaron a Tiempo de San Juan que en Iglesia sí se registraron inversiones, aunque no vinculadas al turismo sino al desarrollo comercial.
Según explicaron, distintas empresas radicadas en el Gran San Juan adquirieron o alquilaron oficinas comerciales en el departamento con un objetivo claro: instalar bases operativas para contratar mano de obra iglesiana y trabajar con proveedores locales, anticipándose al crecimiento de la actividad minera