A través de un proyecto de ley, se busca dotar a los municipios de herramientas económicas necesarias para atender un viejo reclamo del sector productivo.
El estado de los caminos rurales en nuestra región y en toda la provincia de Buenos Aires es un conflicto de nunca acabar. Durante décadas, entidades vinculadas al campo y productores han reclamado por el estado de estas rutas internas, siempre de tierra, tosca y barro, pidiendo que las autoridades correspondientes los mantengan transitables.
De hecho, en los últimos tiempos se han promovido y llevado a cabo algunas acciones judiciales contra los estados municipales, reclamando que los chacareros no deban pagar la conocida tasa vial por no contar con la prestación adecuada. En algunos de ellos, incluso, la Justicia ha llegado a fallar a favor del campo.
Sin embargo, ahora la búsqueda de soluciones aparece desde la propia política, desde el Poder Legislativo bonaerense, donde se propone que la mayoría de lo recaudado a través del Impuesto Inmobiliario Rural bonaerense se destine, justamente, al mantenimiento y reparación de los caminos rurales.
La propuesta llegó a través de un proyecto de ley de la senadora provincial por el radicalismo en la Sexta Sección Electoral, Nerina Neumann, quien presentó una iniciativa que busca transformar la administración y distribución de dicho tributo. Con ella, se explica, se busca dotar a los municipios de las herramientas económicas necesarias para atender las demandas de la población rural y mejorar la infraestructura básica para el desarrollo productivo de la región.
El proyecto, que ya se encuentra presentado en el Senado bonaerense, propone modificar la Ley N° 13.010 del Impuesto Inmobiliario Rural «para garantizar que la mayor parte de lo recaudado se traduzca en obras concretas para el sector agropecuario».
La iniciativa establece que en la nueva estructura de distribución de la recaudación, el 12% correspondería a la Provincia; el 3% a programas sociales y de saneamiento ambiental, con los municipios haciendo un aporte similar respecto de su recaudación histórica, mientras que el 65% se asignaría al Fondo Compensador de Mantenimiento y Obras Viales creado por esta ley. El porcentaje remanente sería asignado a las comunas como retribución por la administración del tributo.
«La provincia cuenta con más de 120 mil kilómetros de caminos rurales —señaló la autora del proyecto—. Robustecer el porcentaje destinado al fondo permitirá contar con mayores recursos para la refacción de los mismos, respondiendo a una necesidad estructural del ámbito agropecuario y a uno de los aspectos más afectados por los fenómenos climáticos extremos de los últimos años».

La legisladora recordó también que los caminos rurales son un aspecto clave de la vida de nuestra población, ya que a través de estas vías las personas pueden distribuir su producción, abastecerse y acceder a derechos fundamentales como la salud, la educación y el trabajo.
«Sin embargo, en muchas ocasiones, estos caminos no se encuentran en condiciones óptimas o resultan directamente inviables para el tránsito», advirtió.
Fundamentos
En el proyecto, Neumann recuerda que la Ley N° 13.010 y sus modificatorias establece un régimen de descentralización de la administración tributaria del impuesto inmobiliario en su planta rural y la afectación de sus recursos.
Al respecto, remarca que las modificaciones propuestas se realizan «a fin de dotar a los municipios de las herramientas económicas para atender las necesidades de la población rural».
«Los caminos rurales son un aspecto clave de la vida de la población radicada en estos puntos geográficos —señala—: a través de estas vías las personas pueden alcanzar la distribución de su producción, abastecerse de los insumos necesarios para su tarea, llegar a las comunidades vecinas, acceder a derechos fundamentales como son la salud, la educación, el trabajo y la circulación. Sin embargo, en muchas ocasiones y por diversas variables, estos caminos no cuentan con óptimos estados de tránsito, o incluso se convierten en inviables para dicha función».
En ese sentido, remarca que «robustecer el porcentaje destinado al fondo que se destina a la reparación de los caminos rurales permitirá contar con mayores recursos que se destinen a la refacción de los mismos, respondiendo a una necesidad estructural del ámbito agropecuario y a uno de los aspectos más aquejados durante los fenómenos climáticos extremos que han acaecido en los últimos años en el territorio bonaerense»