Proveedores de Jáchal, Iglesia y Calingasta exigen la Ley de Desarrollo Minero para garantizar previsibilidad y derrame local. Advierten que el parate de Hualilán y los contratos externos en Vicuña excluyen a las pymes.
La situación de los proveedores mineros en los departamentos que conforman la zona de influencia de los principales proyectos de San Juan atraviesa un momento de profunda incertidumbre y reclamo. Dos hechos recientes han encendido las alarmas en el sector: la adjudicación de la construcción del campamento del proyecto Vicuña a una unión transitoria de empresas (UTE) de capitales chinos y santafesinos, y el cese del envío de minerales desde la mina Hualilán hacia la planta de Casposo. Estos eventos han puesto de manifiesto la fragilidad de los pequeños emprendedores locales frente a las grandes operadoras y han acelerado el pedido de aprobación urgente de la Ley de Desarrollo Minero como un paraguas legal indispensable para su supervivencia.
Calingasta: El impacto del parate en Hualilán y la lucha por el «Primer Anillo»
En Calingasta, la preocupación es tangible. Adolfo Ibazeta, presidente de la Cámara de Servicios Mineros del departamento, describe un panorama preocupante tras la paralización del envió de minerales desde la Mina de Hualilán en Ullum, a la planta de procesamiento de Casposo en Calingasta, que ha dejado a unas 50 familias en una situación complicada, en cuanto a lo laboral, pues habían logrado acuerdos importantes para proveer servicios a las empresas que transportaban el mineral desde Ullum a Calingasta. Ibazeta enfatiza que la falta de previsibilidad y comunicación por parte de las empresas afecta directamente a quienes realizaron inversiones para prestar servicios.
«Queremos seguir siendo prioridad para los proyectos. Es decir, que por más que la infraestructura que tengamos sea menor, pero que tengamos participación en la escala de valores, que tengamos participación porque si no de nada nos sirve estar en un departamento como el nuestro y que no pueda crecer la sociedad», dijo el dirigente.
Para Ibazeta, la Ley de Desarrollo Minero es vital para garantizar que los proveedores locales no sean desplazados por empresas de mayor envergadura del Gran San Juan o de fuera de la provincia. Al respecto, señala: «estamos totalmente de acuerdo con el proyecto de ley. Que no se lo saque del primer anillo, que es lo que pretendemos, que no se globalice con el resto de los proveedores de la provincia». La crítica a la informalidad de los anuncios empresariales es tajante: «La previsibilidad la tiene que dar la empresa, porque hay mucha gente que se endeudó para prestar los servicios que requerían». Los calingastinos enviaron una nota al vice gobernador de apoyo al proyecto de ley de Desarrollo Minero, no obstante eso enviarán una nota a las comisiones que están tratando el proyecto de ley mostrando su visión y la realidad de los empresarios de ese departamento.
Iglesia: Entre la llegada de empresas foráneas y la búsqueda de previsibilidad
Desde Iglesia, Fernando Varela, de la Alianza de Proveedores Iglesianos, observa con inquietud cómo empresas de la capital de San Juan y de otras provincias comienzan a instalarse en localidades como Rodeo, Las Flores y Angualasto para posicionarse logísticamente, lo que representa una amenaza para los proveedores que históricamente han trabajado en la zona.
Varela destaca que la nueva ley trae claridad sobre quién debe ser considerado «proveedor local»: «se ha mejorado mucho la ley, le hemos estado leyendo. Lo bueno es que se diferencia al proveedor de la zona de influencia, se diferencia del resto del Gran San Juan». La alianza que lidera busca fortalecer la presencia de los empresarios del departamento ante operadoras como Barrick y proyectos como Vicuña, aunque reconoce que aún falta fluidez en el diálogo con estas últimas.
«Lo importante es querer, aumentar proveedores mineros y que sigan trabajando los que actualmente están». La gran apuesta de los iglesianos es que la ley brinde un marco de estabilidad que hoy no perciben: «la ley habla mucho de claridad, habla mucho de previsibilidad, que es algo que nosotros siempre hemos pedido. La previsibilidad es fundamental y la mano de obra local».
Jáchal: El reclamo por reglas claras y procesos transparentes
Rodolfo Aballay, desde la Cámara de Servicios Mineros de Jáchal, refleja el malestar generado por la contratación de empresas extranjeras para el campamento de Vicuña, cuestionando que no se haya dado oportunidad a los proveedores de la comunidad para brindar soporte o subcontrataciones.
«Nosotros objetamos que no se contacte a empresas de la comunidad para que puedan brindar bienes o servicios al ganador del contrato… nosotros nos interesa que las empresas que ganen los contratos, obviamente que desarrollen mano de obra local, desarrollen habilidades y que también contraten empresas que le puedan brindar soporte».
Para Aballay, el problema de fondo es la falta de transparencia y fluidez en la relación con las operadoras, lo que hace que el «derrame económico» sea insuficiente para el departamento: «nosotros no vemos fluidez en compartir procesos de compras, de contratación para con las empresas de la comunidad». En este sentido, la urgencia de la ley radica en establecer pautas de cumplimiento obligatorio: «necesitamos un marco para tener de alguna manera reglas claras para no reclamar cosas que no corresponden o que las empresas no cumplan con lo que debería estar de alguna manera pactado».
Un intento frustrado
También se intentó hablar con el presidente de la Cámara de Servicios Mineros – CASEMI-, Juan Pablo Delgado, quien se comprometió en tres oportunidades a dar opinión sobre lo que ocurre, sin embargo, no atendió finalmente la requisitoria de este medio.
La Ley de Desarrollo Minero: La última esperanza
La visión compartida por los tres referentes es que la minería debe dejar de ser una actividad aislada de las comunidades para convertirse en un motor real de fortalecimiento local. La aprobación de la Ley de Desarrollo Minero se presenta no solo como una necesidad administrativa, sino como la garantía de que el mineral extraído de sus cerros retorne en crecimiento para sus pueblos y seguridad para sus emprendedores