El vicepresidente de Government Affairs para Latinoamérica de Barrick analiza el momento que vive la minería y el impacto que tendrá en los proveedores.
Marcelo Álvarez es vicepresidente de Government Affairs para Latinoamérica de Barrick Mining Corporation y uno de los ejecutivos con mayor trayectoria en el desarrollo de la minería en Argentina. En diálogo con Los Andes, analizó el contexto global que impulsa la demanda de minerales, el potencial del cobre argentino, el desarrollo de proveedores locales y los planes de expansión de Veladero.
—¿Cómo está viendo hoy a la minería argentina?
—Yo creo que hay dos cosas. Hoy la minería es relevante porque el mundo está demandando una gran cantidad de minerales producto de la transición energética y todo lo que se está dando alrededor de la inteligencia artificial, que demanda, sobre todo, una gran cantidad de minerales y un desarrollo energético que hoy no alcanza para lo que viene. Hay un contexto internacional de desarrollo mundial de nuevas tecnologías que requieren más minerales. Y eso ha hecho que la sociedad haya tomado conciencia de la importancia de la minería. Entonces, hoy Argentina vive un momento muy importante porque tiene gran cantidad de minerales. No solo el cobre, que es lo que más se necesita y lo que más tiene Argentina, sino también litio, tierras raras, y otra cantidad de minerales que vienen asociados a otros, pero que hacen que Argentina tenga un lugar en el mundo importante si somos capaces de desarrollarlo.
—Ustedes llevan 20 años trabajando en Veladero. ¿Cómo evolucionó el desarrollo de proveedores durante ese tiempo?
—El punto principal me lo dijo un día un funcionario del Gobierno de Australia. Él me decía: «Ustedes no tienen una industria, tienen una mina. ¿Y qué hay detrás de esa mina? ¿Qué hay después de esa mina?». Muy difícil realmente armar una matriz de proveedores con proyección cuando vos tenés solo una mina. Cuando vos tenés dos, tres o cuatro minas operando sí podés tener un círculo virtuoso que permita a empresas apostar al futuro y desarrollarse. Porque si te fue mal en una licitación con Veladero, a lo mejor entrás en otra. Pero si solo tenés Veladero es mucho más complejo. Entonces terminan siendo monoproveedores porque desarrollás uno, pero no podés desarrollar dos o tres.
Ha habido casos exitosos muy interesantes, algunos de ellos que hoy están exportando al mundo. Hay otros casos que se han desarrollado localmente y que son nichos que cuidamos y protegemos. Los llamamos rubros protegidos, en los que tratamos de que pymes de la comunidad puedan tener un espacio en Veladero y mantener ese trabajo. También logramos que muchos emprendedores puedan venderle a otros.
—¿Cómo está hoy la situación de Veladero y cuáles son los planes de expansión?
—Lo de Veladero es maravilloso porque efectivamente tenía pronosticado su cierre al 2024. Acá juegan las variables de la competitividad. Porque cuando vos lográs que un proyecto sea competitivo desde el punto de vista tributario y pueda tener una proyección sana, lo que hacemos es invertir esas ganancias en mayor exploración. Lo peor que le puede pasar a un proyecto minero y a una provincia es que un proyecto se cierre. A nosotros nos permitió poder reinvertir en Veladero en exploración y hoy tener una expansión al 2032 y la posibilidad cierta de poder extenderlo un poco más.
Para eso estamos preparando una ampliación del RIGI porque hemos identificado dos nuevos valles de lixiviación que nos permitirían ampliar la capacidad productiva. Nuestro RIGI fue aprobado en marzo para la ampliación de la capacidad productiva en la fase 8 y 9 de Veladero.
—¿Barrick evalúa nuevos proyectos en San Juan?
—Sí, definitivamente. Barrick hoy es una compañía de oro y cobre. Estamos buscando áreas donde podemos invertir y estamos mirando otros proyectos también donde podríamos llegar a invertir. Además, tenemos proyectado en los próximos diez años la posibilidad de reeditar el proyecto Lama, conjuntamente con el lado chileno, que hoy llamamos proyecto El Alto. Es un nuevo proyecto en la misma zona donde estaba Pascua-Lama, pero va a llevar sus años desarrollarlo. Hay que presentar de nuevo la EIA en Chile y reactivar la DIA de Argentina. Son procesos largos.Ese era un sueño que tenía Barrick y creemos que va a ser realidad. La idea es ampliar lo que es el distrito Lama-Veladero. Poder tener dos plantas de proceso: una que procese los óxidos y otra los sulfuros. Si nosotros lográramos tener esos dos modelos funcionando, cualquier mineral que encontremos alrededor de Lama y Veladero podría ser procesado y eso daría una dimensión de largo plazo en la producción de oro y cobre en la región.
—¿Y Mendoza aparece en los planes de Barrick?
—No, todavía no. Valoramos mucho lo que se está haciendo en Mendoza. Creemos que es importante que haya un proceso de exploración avanzada y, a partir de ahí, poder mirar qué proyectos nos pueden llegar a interesar. Barrick es una compañía que opera en 18 países del mundo. Particularmente opera proyectos Tier 1 y Tier 2. Son proyectos grandes. Y yo creo que tanto Mendoza como San Juan van a tener una gran oportunidad, tanto de proyectos de escala mundial como también la posibilidad de desarrollar escala media y pequeña. No te olvides que en Chile la pequeña minería representa el 10% de las exportaciones de cobre. Ese 10% es más que todo lo que exporta Argentina hoy en oro y plata.La pequeña minería tiene dos cosas. Una, la licencia social, porque es la misma gente de la comunidad la que va a tener la posibilidad de hacer una mina pequeña. Y dos, que contrata mano de obra local, genera impacto en los proveedores y aporta a la exportación. Entonces, tener las tres escalas funcionando es crítico
