Para evitar demandas judiciales, Cañuelas y la Sociedad Rural local firmaron un convenio inédito. Los ruralistas podrán contratar obras con fondos propios y luego recuperar hasta el 75% de la tasa vial.
El estado de los caminos rurales y el cobro de las tasas municipales abrieron un nuevo canal de resolución en territorio bonaerense.
En una medida que busca esquivar los conflictos judiciales que ya afectaron a distritos como Azul, Henderson o Baradero, la Municipalidad de Cañuelas y la Sociedad Rural local sellaron un acuerdo para reactivar el mantenimiento de la red vial mediante la articulación público-privada.
El convenio habilita a los productores agropecuarios a ejecutar obras de infraestructura con fondos propios en los accesos a sus establecimientos.
Una vez concluidos y verificados los trabajos, los frentistas podrán compensar hasta el 75% de la inversión realizada contra el pago de la Tasa Vial anual.
La iniciativa surge en un escenario crítico para las arcas municipales, donde el nivel de cobrabilidad del tributo rural apenas alcanza el 9,5% debido al descontento de los contribuyentes por la falta de contraprestaciones.

Inversión y control técnico
El sistema operativo contempla que los productores puedan contratar de forma individual o asociada a empresas privadas para tareas de alteo, zanjeo, abovedado y colocación de alcantarillas. Para otorgar previsibilidad de costos, proveedores locales fijaron una tarifa de referencia de $10.000 por metro lineal de camino intervenido.
Para acceder al beneficio del descuento impositivo, los titulares de las partidas deberán presentar las facturas correspondientes junto a un registro fotográfico del antes, el durante y el después de las tareas.
Asimismo, la Sociedad Rural anticipó la confección de un protocolo técnico para capacitar a los maquinistas, garantizando criterios uniformes de elevación de terrenos y escurrimiento hídrico para asegurar la durabilidad de las obras en una red vial que abarca 900 kilómetros.

Desde las entidades productoras remarcaron que el impacto de este acuerdo trasciende lo estrictamente agropecuario y comercial.
La intransitabilidad de los caminos de tierra afecta de manera directa el arraigo rural, ya que de estas trazas depende el acceso diario a las escuelas de la zona, el ingreso de ambulancias ante emergencias sanitarias y el patrullaje de las fuerzas de seguridad en los campos.
De esta manera, el modelo implementado en Cañuelas comienza a ser seguido de cerca por otros municipios de la provincia de Buenos Aires que buscan aliviar la presión fiscal sin paralizar las obras esenciales.
El éxito de la medida dependerá ahora del nivel de adhesión de los frentistas y de la agilidad del Estado municipal para validar los créditos fiscales, en un intento por recuperar la confianza de un sector clave para el interior productivo
TN