La actividad minera provincial cerró el año pasado con un crecimiento sostenido en casi todos sus indicadores. El desarrollo de Vaca Muerta impulsó la demanda de áridos para obras e infraestructura, mientras que las exportaciones crecieron más de 43% en volumen y casi se quintuplicaron en valor.
La minería de Neuquén finalizó 2025 con un balance positivo y consolidó una etapa de expansión vinculada principalmente al desarrollo de Vaca Muerta y a la creciente demanda de materiales destinados a la construcción y a la infraestructura energética.
De acuerdo con la Estadística Provincial Minera elaborada por la Dirección Provincial de Minería, la producción total alcanzó las 4,2 millones de toneladas durante el año pasado, lo que representó un incremento del 8,26% respecto de 2024.
El crecimiento estuvo liderado por las denominadas rocas de aplicación, especialmente los áridos utilizados en obras civiles, rutas, locaciones petroleras y desarrollos vinculados a la industria hidrocarburífera. Este segmento concentró más del 85% de toda la producción minera provincial y registró una suba superior al 10% interanual.
Los áridos pasaron de 3,17 millones de toneladas producidas en 2024 a casi 3,5 millones en 2025, consolidándose como el principal recurso minero extraído en Neuquén. También se registraron incrementos en la producción de caliza, bentonita, yeso, dolomita y baritina.
Además del aumento en los volúmenes extraídos, la actividad mostró una fuerte mejora en términos económicos. El valor estimado de la producción minera provincial alcanzó los 56.313 millones de pesos, frente a los 33.994 millones registrados el año anterior, lo que significó un crecimiento del 65,6%.
Según el informe oficial, la mejora estuvo asociada al incremento de la producción, a una mayor comercialización y a la incorporación de procesos de agregado de valor. Del total generado por la actividad, el 70% correspondió a las rocas de aplicación, mientras que los minerales industriales aportaron el 27% y los minerales de primera categoría el 3%.
Otro de los indicadores destacados fue el desempeño exportador. Las ventas mineras al exterior crecieron de 21.504 toneladas en 2024 a 30.903 toneladas en 2025, lo que representó un aumento del 43,7%.
La mejora fue aún más significativa en términos de ingresos. El valor de las exportaciones pasó de 730 millones de pesos a 3.554 millones, con una expansión cercana al 387%. Entre los productos exportados se encuentran bentonita, yeso, dolomita, baritina y asfaltita.
La actividad también mostró un impacto positivo en el empleo. Durante 2025, la minería neuquina generó 3.858 puestos de trabajo directos, frente a los 3.345 registrados el año anterior. Paralelamente, la cantidad de yacimientos activos aumentó de 125 a 135.
Los datos reflejan así un año de crecimiento para la minería provincial, con mejoras simultáneas en producción, empleo, exportaciones y generación de valor, en un contexto marcado por la expansión de Vaca Muerta y la necesidad de abastecer obras vinculadas al sector energético.
La excepción: cayó la producción de arcilla
A contramano del resto de los indicadores, la producción de arcilla registró una fuerte caída durante 2025. La extracción descendió de 64.031 toneladas en 2024 a 35.544 toneladas el año pasado, una baja del 44,5%.
Este retroceso impactó sobre el desempeño general de los minerales industriales, que terminaron el año con una leve disminución del 0,86%, pese al crecimiento observado en otros productos del sector.
La comercialización de arcilla alcanzó las 36.585 toneladas y estuvo destinada principalmente a la industria cerámica, con mercados en Neuquén, Buenos Aires y Santa Fe. La caída del mineral aparece vinculada al menor dinamismo de ese segmento industrial en comparación con el fuerte crecimiento que mostraron las actividades asociadas a la construcción y a la cadena energética