Fuentes calificadas confirmaron que el proyecto ya atravesó las últimas revisiones dentro del Ejecutivo provincial y se encuentra a la firma del gobernador Marcelo Orrego para ser remitido a la Cámara de Diputados.

La expectativa es que la iniciativa pueda ingresar a la Legislatura en los próximos días, abriendo uno de los debates más importantes del año para la provincia.

La norma apunta a fortalecer la participación de empresas, servicios y trabajadores sanjuaninos en los grandes emprendimientos mineros que avanzan en la provincia, especialmente ante la llegada de inversiones multimillonarias vinculadas al cobre.

San Juan presentó el proyecto de Ley de Desarrollo Local Minero en dos departamentos

Cómo funcionará el sistema

Uno de los puntos centrales del proyecto es que no establece porcentajes obligatorios ni cupos de contratación local para las compañías mineras.

Según explicaron desde el Gobierno, la provincia no puede imponer por ley que una empresa privada contrate una cantidad determinada de proveedores o trabajadores sanjuaninos.

Por ese motivo, la estrategia elegida fue la de generar incentivos en lugar de obligaciones.

La propuesta contempla beneficios fiscales para aquellas empresas mineras que demuestren mayores niveles de contratación local y para los proveedores sanjuaninos que logren incorporarse a la cadena de valor de la actividad.

En términos prácticos, quienes participen del esquema podrían acceder a reducciones vinculadas al impuesto sobre los Ingresos Brutos, generando una ventaja económica para quienes apuesten por el desarrollo local.

La discusión sobre el impacto de la minería en la economía sanjuanina se profundizó en los últimos años a medida que avanzaron proyectos de escala mundial en la cordillera.

Uno de los principales reclamos de cámaras empresarias, industriales y proveedores ha sido lograr una mayor participación de las firmas locales en las obras y servicios que demandan los emprendimientos mineros.

La pregunta que atraviesa el debate es cómo lograr que una mayor parte de la riqueza generada por la minería quede en San Juan.

En ese contexto, la Ley de Desarrollo Local Minero aparece como una herramienta destinada a incentivar la contratación de bienes y servicios provinciales sin afectar la libertad de contratación de las empresas.

El antecedente de Vicuña

La inminente llegada del proyecto a Diputados coincide además con una polémica reciente que reavivó la discusión.

La empresa Vicuña adjudicó a un consorcio integrado por compañías chinas y una firma santafesina la construcción de una nueva etapa del campamento Batidero, una obra valuada en más de 50 millones de dólares.

El proyecto contempla la incorporación de unas 2.500 camas para trabajadores que participarán del desarrollo minero en la cordillera sanjuanina.

La decisión generó cuestionamientos de sectores productivos locales, que consideraron que una inversión de semejante magnitud podría haber generado empleo y actividad económica para empresas de la provincia.

Si bien la compañía actuó dentro de sus facultades y tiene libertad para elegir a sus contratistas, el episodio volvió a poner sobre la mesa la necesidad de generar mecanismos que fortalezcan la competitividad de los proveedores sanjuaninos.

Con la revisión técnica ya concluida y el aval de los ministerios involucrados en su elaboración, el proyecto quedó a un paso de iniciar su tratamiento legislativo.

La Ley de Desarrollo Local Minero ingresa ahora en una instancia clave, donde diputados y distintos sectores económicos comenzarán a discutir el alcance de una norma que busca transformar el vínculo entre la minería y la economía provincial.

En una provincia que apuesta a la minería como motor de crecimiento para las próximas décadas, el debate promete convertirse en uno de los temas centrales de la agenda política y económica de los próximos meses