El dato adquiere especial relevancia porque la comparación se realiza contra un año que ya había exhibido una de las peores performances recaudatorias de la última década, por lo que la base de referencia era baja.
Desde el organismo señalaron que la tendencia negativa se mantiene desde comienzos de año y que ni siquiera pudo revertirse durante mayo, un mes que habitualmente registra un incremento de la recaudación debido a los vencimientos del Impuesto a las Ganancias correspondientes a empresas que cierran sus balances a fin de año.
La situación impacta directamente en los recursos que reciben las provincias a través del régimen de coparticipación federal, una de las principales fuentes de financiamiento de las administraciones provinciales.
Las perspectivas para los próximos meses tampoco son alentadoras. De acuerdo con las proyecciones de la Comisión Federal de Impuestos, durante junio las transferencias automáticas podrían registrar una nueva caída, estimada en un 5%.
De concretarse esa previsión, el escenario de retracción de fondos nacionales continuaría profundizándose y mantendría la presión sobre las cuentas provinciales en la segunda mitad del año