“Es un proceso que lleva un par de años. No es que uno va allá (a San Juan) y ya tiene demanda. Son etapas: tienen que construirse caminos, hay que fabricar las torres para el traslado de la energía eléctrica que llega hasta la minera”, ejemplificó.
De todas maneras, sostuvo que “hay que estar preparado, porque la industria minera no espera”.
Además, explicó que la ubicación dentro de la propia provincia puede ser clave. “San Juan está dividida en tres anillos. En la medida que vos estés más cerca del anillo donde está la minera, más prioridades se tiene de ser proveedor”. A eso le sumó el hecho de que es necesario “cumplir todos los requisitos que pide el sector, en cuanto a norma de calidad y certificaciones”.
Desde su perspectiva, ese desarrollo a futuro “no implica una solución general al problema de la industria nacional”. Sostuvo que el impacto “es limitado, no es que toda la industria va a dar servicio”. “Va a haber empresas que sí van a poder proveer de Buenos Aires, pero no es que va a derramar lo que todos creen”, enfatizó
Desarrollo de Proveedores. “No es tan sencillo”
Este escenario de desarrollo de proveedores no está exento de dificultades. El presidente de Industriales Pymes Argentinas (IPA), Daniel Rosato, advirtió a este medio que el proceso “no es tan sencillo”. Él, por ejemplo, está en proceso de mudarse de Buenos Aires a San Juan para instalar allí su empresa metalúrgica y convertirse en proveedor de las mineras.