La Municipalidad de Santa Fe avanza con el retiro del cableado aéreo en desuso en la peatonal San Martín, en un trabajo conjunto con empresas de servicios y organismos provinciales.
El operativo reúne al municipio, empresas de telecomunicaciones, la Empresa Provincial de la Energía (EPE) y la Secretaría de Tecnologías para la Gestión de la Provincia. El objetivo inmediato es retirar el cableado aéreo obsoleto, pero detrás de esa tarea aparece una discusión más amplia: cómo ordenar una infraestructura que creció durante años sin planificación y que hoy genera impacto visual, dificultades operativas y problemas de seguridad.
En diálogo con el móvil de LT10, el gerente de Coordinación de Proyectos Estratégicos del municipio, Carlos Suárez, explicó que el trabajo comenzó por un sector emblemático de la ciudad y forma parte de un proceso a largo plazo. “Elegimos este lugar histórico y tan emblemático en nuestra ciudad para empezar esta tarea que tiene que ver, primero, con disminuir la polución visual que significan los cables”, señaló.
Según detalló el funcionario, buena parte de lo que hoy se está removiendo corresponde a infraestructura que quedó obsoleta con los cambios tecnológicos. “Nos encontramos particularmente con cableado de telefonía fija, que es más grueso y visualmente impacta mucho, y también con tendido del servicio de televisión por cable que fue siendo reemplazado por fibra óptica. Todo eso todavía estaba ahí y se está retirando”, indicó.
La intervención ya se nota sobre el paseo comercial, aunque desde el municipio reconocen que se trata apenas del primer tramo de una tarea extensa. “Estamos avanzando por las segundas dos cuadras de la peatonal. Todavía falta el resto y después hay una zona compleja donde hay mucho cableado, particularmente donde están concentrados los bancos”, explicó Suárez. Y agregó: “Va a llevar tiempo, pero en algún momento hay que empezar. Si no empezamos, claramente nunca vamos a terminar”.
El municipio además trabaja en una actualización normativa vinculada al tendido aéreo. La intención es ordenar qué cableado puede mantenerse, qué infraestructura debería soterrarse y bajo qué criterios se proyectará el crecimiento urbano. “Hoy nuestra normativa es muy rígida y, justamente por esa rigidez, muchas veces no se cumple. Gran parte de los problemas que tenemos vienen de ahí”, sostuvo.
La discusión aparece además atravesada por otro proyecto de gran escala: la instalación de las 2.000 nuevas cámaras anunciadas por el Gobierno provincial para la ciudad. En ese sentido, Suárez remarcó que se necesitan reglas claras para evitar que nuevas intervenciones repitan errores ya existentes. “Tenemos que avanzar cuanto antes en tener normas más claras de ordenamiento, para que lo que se haga ahora no moleste aquello que pensemos para adelante”, afirmó.
Desde el sector comercial celebraron el inicio de las tareas. Adriana De Pedro, integrante de la Asociación de Amigos de Calle San Martín, contó ante el móvil de LT10 que se trataba de un reclamo de larga data. “El problema estaba en eso: a veces tenía que entrar algún camión a hacer un trabajo y no podía por todos los cables. Incluso había frentistas que necesitaban servicios y no tenían espacio porque había manojos de cables inútiles”, explicó.
Además del orden visual y operativo, De Pedro destacó el valor patrimonial que tiene la intervención en una de las zonas más tradicionales de la ciudad. “No es lindo venir y ver todo el cablerío colgando por todos lados. La peatonal es la carta de presentación de la ciudad”, señaló. Y completó: “Acá hay muchísimo patrimonio histórico y hoy no se ve. En cada cuadra hay edificios hermosos que tienen que ser vistos por la gente que viene a pasear”.
Mientras avanzan los trabajos en el centro, desde el municipio anticipan que la idea es sostener un cronograma que luego pueda extenderse a otras zonas. La meta es que el ordenamiento no quede limitado a la peatonal y alcance también a avenidas comerciales y barrios que presentan la misma problemática. En el centro santafesino, el cambio ya empezó a verse mirando hacia arriba