La empresa iniciará la segunda fase de perforaciones para llegar al núcleo del sistema. Sin embargo, confirmaron la existencia de minerales de interés.
Las exploraciones en el proyecto minero El Perdido avanzan en el sur mendocino. La empresa Kobrea informó que culminó la primera etapa de perforaciones con diamantina e iniciará la segunda fase para conocer más la distribución de los minerales.
En las tareas de exploración, realizaron seis perforaciones por 2.358 metros y la empresa confirmó la presencia de un sistema pórfido hidrotermal que alberga cobre, oro, plata y molibdeno en el departamento de Malargüe. Sin embargo, aún resta llegar al núcleo del sistema para explorarlo.
«Este programa de perforación, el primero de su tipo en El Perdido, ha confirmado un extenso sistema pórfido mineralizado. Las leyes de cobre, oro y molibdeno interceptadas hasta la fecha son consistentes con los márgenes y los niveles superiores de un sistema de pórfido», explicó el director ejecutivo de Kobrea, James Hedalen.
Kobrea también indicó que durante tres perforaciones tuvieron que detener las tareas debido a un sistema de fallas, por lo que buscan equipos y técnicas distintas para perforar. En esta primera etapa, la exploración se desarrolló en un área de dos por dos kilómetros.
Malargüe Distrito Minero y El Perdido
A partir de las perforaciones con diamantina se puede extraer una muestra que es similar a una radiografía de la zona para conocer la distribución de los minerales.
«La alteración, las vetas y la intensidad de los sulfuros aumentan con la profundidad, lo que apunta a un núcleo potásico por debajo de los niveles alcanzados esta temporada. Esperamos perforar a mayor profundidad en el núcleo de este sistema en la Fase 2, así como realizar perforaciones de prueba iniciales en otros objetivos de la cartera», detalló Hedalen.
La empresa tiene siete proyectos mineros en Malargüe, que acumulan más de 73 mil hectáreas. De acuerdo a la información proporcionada por Kobrea, en esta primera fase en El Perdido se apoyaron en el mapeo geológico, de alteración y de densidad de vetas, muestreos de roca y datos geofísicos existentes, como también los desarrollados por la compañía. La zona fue inicialmente explorada por Vale entre 2010 y 2013
