Jefes comunales y presidentes de los Concejos Deliberantes analizaron posibles recortes, estructuras administrativas y el funcionamiento legislativo municipal.
La caída de la recaudación y la merma en los fondos coparticipables que reciben los municipios comenzó a impactar de lleno en las estructuras políticas y administrativas de las comunas mendocinas. En ese contexto, distintos departamentos empezaron a discutir ajustes en los Concejos Deliberantes, reducción de cargos políticos y reorganización de áreas internas para disminuir costos de funcionamiento.
El caso que reactivó el debate fue el de Guaymallén. A finales de abril el presidente del HCD, Jonathan Mazuela, anunció una reducción del 60% de los cargos políticos del cuerpo deliberativo en medio del complejo escenario financiero que atraviesan las comunas producto de la baja en la recaudación provincial y nacional.
Según estimaciones del municipio, la reforma permitirá ahorrar más de $500 millones anuales. El intendente Marcos Calvente explicó que esos recursos serán redireccionados al fortalecimiento del sistema de tránsito municipal, principalmente por el impacto que tendrán las obras sobre el Acceso Este.
“Es un ahorro fiscal que tiene que ver únicamente con la reducción de cargos políticos. Entonces, esa plata que se gastaba en pagar los sueldos de esos funcionarios la podemos reinvertir en servicios municipales”, sostuvo el jefe comunal en su momento.
En ese sentido, remarcó que el dinero será destinado a “un servicio particularmente crítico ahora, que tiene que ver con el manejo del tránsito” y explicó que permitirá ampliar los controles y la presencia de agentes municipales durante los cortes y desvíos que generarán las obras viales.
Además, Calvente destacó que el Concejo Deliberante de Guaymallén “era uno de los más caros de la provincia” y aseguró que, tras la reestructuración, pasará a tener “la menor estructura y uno de los costos más bajos de funcionamiento”.
Ajustes y reestructuraciones en el Gran Mendoza
La decisión tomada en Guaymallén tuvo repercusiones inmediatas en otros municipios del Gran Mendoza, donde algunas administraciones ya venían avanzando con medidas similares o directamente defendieron las estructuras actuales de sus Concejos Deliberantes.
En Godoy Cruz, el presidente del HCD, Ricardo Tribiño, confirmó que el cuerpo deliberativo comenzó un proceso de reorganización interna para acompañar el ajuste impulsado por el Ejecutivo municipal frente a la caída de la recaudación y de los fondos coparticipables.
“El HCD no podía ser menos”, sostuvo Tribiño al explicar que desde mayo avanzaron con la unificación de las secretarías Legislativa y Administrativa, además de la reducción de un cargo político por concejal y la fusión de algunas comisiones.
Según precisó, esas medidas permitirán un ahorro de aproximadamente $160 millones anuales dentro del Concejo Deliberante. Si se suma la reorganización previa realizada por el Ejecutivo municipal, el ahorro total ascendería a unos $450 millones por año.
«Nos hemos planteado desde el Concejo Deliberante acompañar algunas medidas que ha tomado el Ejecutivo municipal respecto al ajuste de cuentas. Esto viene de la mano de la caída de la recaudación como de los ingresos coparticipables», comentó el exdiptuado provincial a Los Andes.
En la Ciudad de Mendoza, en cambio, el intendente Ulpiano Suarez defendió el esquema actual del Concejo Deliberante y remarcó que el gasto del cuerpo representa apenas el 2% del presupuesto municipal.
“El Concejo Deliberante tiene una estructura muy eficiente y funciona muy bien”, aseguró el jefe comunal, quien además recordó que la Ciudad ya viene aplicando políticas de austeridad, como el congelamiento de la planta de personal.
Suarez también puso el foco en la dinámica particular de la capital provincial. “En la Ciudad viven 125.000 vecinos, pero de lunes a viernes circulan unas 400.000 personas haciendo actividades”, explicó, al defender el trabajo de las 12 comisiones legislativas que integran el cuerpo.
“Siempre se puede bajar el gasto improductivo, pero no reducir por reducir”, agregó el intendente, quien descartó por el momento avanzar con modificaciones estructurales en el HCD capitalino.
Una postura similar sostuvo el intendente de Luján de Cuyo, Esteban Allasino, aunque remarcó que su municipio ya atravesó un fuerte proceso de ajuste desde 2019.
“Mucha de las cosas que están haciendo en Guaymallén nosotros ya las hicimos hace años”, afirmó el jefe comunal, quien aseguró que Luján figura como uno de los municipios con menores costos administrativos de la provincia según los registros del Tribunal de Cuentas.
Allasino consideró importante avanzar hacia estructuras más eficientes, aunque evitó cargar la discusión sobre los concejales. “La deliberación pública es importante y tiene una función para cumplir”, señaló.
En Las Heras, el intendente Francisco Lo Presti relativizó la necesidad de aplicar nuevos recortes profundos en el Concejo Deliberante local. Explicó que el cuerpo ya tiene una estructura reducida, con solo dos cargos jerárquicos permanentes: secretario y subsecretario.
Además, detalló que cada concejal cuenta con dos cargos políticos temporales que finalizan junto con el mandato legislativo.
“Por suerte no hubo abusos estructurales en el HCD”, afirmó Lo Presti, quien destacó el trabajo que viene realizando la presidenta del cuerpo, Noelia Delpir, en línea con la política de austeridad del Ejecutivo municipal.
Los concejos «austeros» del interior provincial
A diferencia de lo que ocurre en parte del Gran Mendoza, varios municipios del interior sostienen que sus Concejos Deliberantes ya funcionan con estructuras mínimas y que prácticamente no existe margen para avanzar con nuevos recortes.
Uno de los casos es Tupungato. El intendente Gustavo Aguilera explicó que el HCD local tiene apenas 10 empleados para acompañar a los 10 concejales. En ese sentido, el jefe comunal del Valle de Uco exclamó: “Hoy no debería darse una reestructuración porque no tiene dónde hacer el recorte”.
En Rivadavia, Ricardo Mansur fue todavía más crítico respecto al debate por el costo político. “Esto es para la popular, para hacerse los ahorristas”, lanzó el intendente.
Mansur aseguró que el Concejo Deliberante de su departamento representa entre el 1,6% y el 2,5% del presupuesto municipal y señaló que el cuerpo cuenta con solo nueve empleados. Además, indicó que cada concejal tiene únicamente un secretario y no dispone de asesores.
“Yo no le voy a hacer ningún recorte porque viene trabajando como debería hacerlo desde hace muchos años”, sostuvo.
En Tunuyán, el intendente peronista Emir Andraos planteó que el debate no debe centrarse exclusivamente en la cantidad de cargos, sino también en la calidad del funcionamiento legislativo.
“Hay que construir cuerpos más ágiles y eficientes”, expresó, aunque aclaró que el Concejo Deliberante local ya funciona con pocos recursos y con un impacto presupuestario bajo.
Andraos también consideró que la discusión debe darse “sí o sí” y en conjunto entre el Ejecutivo y el Legislativo municipal para evaluar posibles mejoras administrativas.
En General Alvear, Alejandro Molero vinculó la discusión con el avance del proceso de autonomía municipal y la eventual posibilidad de reducir la cantidad de concejales en el futuro.
“Estamos impulsando muy fuerte la eliminación de las elecciones de medio término y la reducción del gasto político”, afirmó el intendente, quien además confirmó que recientemente fusionaron áreas dentro del Ejecutivo municipal para disminuir cargos políticos.
Una línea similar planteó el intendente de San Carlos, Alejandro Morillas, quien explicó que desde fines del año pasado comenzaron a fusionar direcciones y reducir estructuras políticas.
“Hemos desactivado varias direcciones y fusionado áreas justamente para bajar cargos políticos”, indicó Morillas, quien aseguró que esas medidas permitieron sostener el equilibrio financiero del municipio sin generar deudas



