Pablo Ferrer
La minera canadiense First Quantum Minerals acaba de publicar su Informe Ambiental, Social y de Gobernanza (ESG) 2025, en que se deja al descubierto detalles del enfoque técnico y ambiental del proyecto de cobre Taca Taca, que tiene a cargo en la Puna salteña. El documento, difundido el 14 de mayo de 2026, quedó directamente vinculado con el reciente «Reporte Técnico NI 43-101», donde la empresa detalla por primera vez aspectos clave sobre energía renovable, infraestructura eléctrica, empleo regional, participación de proveedores y manejo sustentable del agua del emprendimiento cuprífero, uno de los más grandes de Sudamérica.
Entre otras pautas, el informe ESG ratifica que el diseño de la futura operación cuenta con el consenso de las comunidades adyacentes al yacimiento andino. Se indica que la Secretaría de Asuntos Indígenas de la Provincia otorgó la certificación del Consentimiento Libre, Previo e Informado (FPIC) luego de concluir los procesos de consulta y mesas de diálogo con los pobladores de Tolar Grande, Pocitos y Olacapato. El acuerdo valida el desarrollo de la mina a cielo abierto y las obras de infraestructura vinculadas, como la línea de alta tensión y los accesos viales. Consigna, además, que para sostener ese canal de comunicación, la empresa mantiene activos los talleres informativos y contempla la instalación de una oficina comunitaria en Tolar Grande.
El proyecto, que aparece hoy como la principal apuesta de crecimiento de First Quantum fuera de África, busca avanzar con la aprobación ambiental, la presentación al RIGI y la estructuración financiera de una inversión estimada en US$5.250 millones.
Financiamiento
La dirección ejecutiva de First Quantum Minerals confirmó que sus equipos técnicos y legales trabajan en la estructuración de la solicitud de adhesión al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI). Este marco legal resulta una condición necesaria para dotar al proyecto de la «estabilidad fiscal, aduanera y cambiaria de largo plazo que requiere una obra de esta envergadura», señalan en el informe.
Mientras tanto, la empresa minera avanza de manera conjunta con la Secretaría de Minería de la Provincia de Salta en la aprobación de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del proyecto. Este trámite técnico y administrativo representa el último paso restante que la subsidiaria Corriente Argentina necesita cumplimentar para formalizar la presentación de Taca Taca ante el RIGI y habilitar el posterior inicio de las obras de construcción.
En forma paralela, se gestionan las autorizaciones correspondientes para el uso de agua industrial. Con la obtención de la DIA y el encuadre normativo resuelto, la firma se posicionará en un escenario definitivo para evaluar las opciones de financiamiento y la concertación de alianzas estratégicas internacionales que aporten los fondos necesarios para el montaje de la planta.
Energía renovable
Uno de los capítulos más relevantes del nuevo reporte técnico es el referido al esquema energético proyectado para Taca Taca. First Quantum confirmó que el
emprendimiento será conectado al Sistema Argentino de Interconexión mediante una nueva línea de transmisión de 122,5 kilómetros y una estación de maniobra que enlazará el yacimiento con una línea existente de 345 kV que atraviesa el norte argentino hacia Chile.
La definición técnica tiene importancia para la viabilidad del proyecto, ya que Taca Taca requerirá energía para operar una planta concentradora de escala mundial, con molinos SAG de 28 MW y molinos de bolas de 22 MW, inicialmente para procesar 40 millones de toneladas anuales y luego expandirse a 60 millones de toneladas por año.
Desde el punto de vista ESG es que la compañía aseguró haber identificado opciones operativas para abastecer la totalidad de la demanda eléctrica mediante fuentes renovables.
Agua
La gestión hídrica es otro de los ejes del proyecto. En el reporte técnico se identifican cuatro cuencas de agua capaces de abastecer completamente la etapa inicial de operación de 40 millones de toneladas anuales y alrededor del 90% de las necesidades previstas para la expansión a 60 Mtpa. La empresa confirmó además que continúa evaluando fuentes adicionales para cubrir la demanda total de la futura ampliación.
El tema condiciona tanto la viabilidad ambiental como la aceptación social. En ese contexto, la compañía enfatizó que Taca Taca contará con un programa de gestión responsable del recurso hídrico.
El diseño contempla además un sistema de relaves alineado con el Global Industry Standard on Tailings Management (GISTM), el estándar internacional de referencia para este tipo de estructuras. El depósito de relaves estará ubicado a unos cinco kilómetros de la planta de procesos, dentro de una depresión del Salar de Arizaro, donde los residuos serán previamente espesados antes de ser bombeados al depósito final.
En paralelo, el nuevo Informe ESG de First Quantum anunció que todas las instalaciones de relaves de la compañía serán adaptadas de forma progresiva al estándar GISTM hacia 2030, priorizando aquellas consideradas de mayor riesgo mediante supervisión técnica independiente y control de ciclo de vida completo.
La base operativa e industrial que respalda estas previsiones socioambientales quedó asentada en el Reporte Técnico NI 43-101 de Taca Taca, publicado en febrero pasado, que cuenta con fecha de corte fines de 2025. Los datos consolidados confirman las dimensiones del yacimiento y su procesamiento:
Vida útil y reservas: El estudio de factibilidad establece una vida operativa continua de 35 años. Las reservas probadas y probables ascienden a 1.990 millones de toneladas de mineral, con una ley promedio de cobre del 0,42% y 0,09 gramos por tonelada de oro.
Capacidad de producción: Se estima una producción media anual de 209.000 toneladas de cobre contenido y 96.000 onzas de oro. Además, el proceso permitirá la recuperación de molibdeno como subproducto para aleaciones de alta resistencia, insertando a Salta en este mercado metalúrgico especializado.
Costos y competitividad: El reporte fija un costo de caja estimado en un promedio de 1,26 dólares por libra de cobre. Este indicador financiero ubica a Taca Taca dentro del primer cuartil de la curva de costos de la industria, lo que resguarda su sostenibilidad operativa frente a las variaciones de precios en el mercado internacional