En ese marco, se destacó el valor histórico de distritos como Don Otto y Tonco-Amblayo, en los Valles Calchaquíes, donde Salta tuvo un rol pionero en el desarrollo de la minería del uranio en el país. Los descubrimientos realizados desde la década del 50 permitieron identificar importantes zonas mineralizadas y dieron origen a una etapa clave para el Plan Nuclear Argentino. La mina Don Otto, impulsada por la CNEA desde 1957, abasteció al programa nuclear nacional entre 1964 y 1981 y fue uno de los principales complejos productores de uranio del país, con reservas de minerales como uraninita y pechblenda.
Las autoridades coincidieron en promover una visión integral de la actividad, vinculada no solo a la minería, sino también al desarrollo científico, tecnológico, energético y productivo del NOA, con impacto en la generación de empleo y oportunidades para las comunidades de los Valles Calchaquíes. También se puso en valor el rol de la CNEA en proyectos estratégicos como el reactor CAREM, el RA-10 y los pequeños reactores modulares SMR, desarrollos que reflejan la capacidad tecnológica argentina en materia nuclear y reabren el debate sobre el aprovechamiento de recursos uraníferos que hoy el país continúa importando para abastecer sus centrales nucleares