Trabajar en un proyecto minero a 5.000 metros de altura no es una tarea para cualquier persona; requiere de una preparación técnica, física y, sobre todo, mental. Así lo explicó Ramiro Molina, docente de la carrera de Minería en la Escuela Obreros del Porvenir, quien en diálogo con Canal 13 detalló cómo se forman hoy quienes aspiran a formar parte de los grandes proyectos que se desarrollan en la cordillera sanjuanina.

Molina fue tajante al describir el entorno laboral: «En la altura se potencia todo». Según el docente, condiciones que en la ciudad serían menores, como un dolor de muela o de cabeza, se vuelven críticas en la montaña. Pero más allá de lo físico, el curso pone especial énfasis en el manejo de las emociones.

La formación prepara a los alumnos para enfrentar la realidad de los «rosters» (esquemas de trabajo), que suelen ser de 14 días de labor por 14 de descanso. «La persona suele estar esperando el día 14 para bajar, pero ¿qué pasa si hay un temporal y te tenés que quedar 15, 17 o 20 días?», planteó Molina. La capacitación busca que el trabajador sepa anticiparse y gestionar esa ansiedad para mantener la operatividad y la convivencia.

La minería como salida laboral predominante

El interés por este sector es masivo y diverso. Según los registros de la Escuela Obreros del Porvenir, el 90% de los estudiantes se capacita con el firme objetivo de buscar trabajo en el sector minero. Si bien el rango de edad de los alumnos es sumamente heterogéneo —yendo desde los 17 hasta los 60 años—, la mayoría de los aspirantes tiene menos de 28 años.

Además, el docente destacó que existen perfiles transversales: personas que estudian carreras como Recursos Humanos pero que se acercan a estos cursos para adquirir conocimientos específicos sobre el área y así ampliar sus posibilidades dentro de la industria.

El campamento

Uno de los pilares de la formación es entender el funcionamiento de la hotelería de campaña. Molina señaló que un campamento minero no tendría razón de ser sin sus equipos de servicio, ya que el personal necesita comer, dormir en habitaciones cómodas y contar con espacios de recreación confortables.

Este ecosistema incluye áreas de:

  • Cocina y Depósito: Fundamentales para el abastecimiento.
  • Recepción y Aseo: Para la gestión del descanso.
  • Mantenimiento y Supervisión: El área que administra y coordina que todo funcione a 5.000 metros de altura.

Empresas como Cookins, Liser, Nielsen o JC, entre otras firmas profesionales que operan en San Juan, son las encargadas de llevar adelante esta logística con estándares de alta calidad, garantizando que la vida en el campamento sea similar a la de un hotel convencional, pese a las condiciones climáticas extremas.

Implementación de normas de seguridad: «Desde hace 20 años atrás hasta hoy, el cambio es absoluto»

Seguridad: un cambio de paradigma

Finalmente, el docente destacó la evolución de la industria en materia de prevención. En los últimos 20 años, la implementación de las normas de seguridad ha sufrido un cambio absoluto. Lo que antes era opcional o menos riguroso, hoy es el eje central de cualquier operación minera, donde la exigencia física y emocional se combina con protocolos estrictos para garantizar que cada trabajador regrese a su hogar tras finalizar su jornada en la cordillera