La Región de Coquimbo puso la mirada sobre el desarrollo minero de la provincia de San Juan y ya proyecta un rol estratégico: transformarse en la principal vía de salida al Pacífico para el cobre sanjuanino. Esta intención se potenció luego del paso de la delegación trasandina por la Expo Internacional San Juan Minera 2026 que se llevó adelante en la provincia la semana pasada.

De acuerdo a un informe publicado por un medio chileno, el crecimiento acelerado de la minería en San Juan encendió el interés del otro lado de la cordillera, donde autoridades y actores del sector productivo comenzaron a delinear estrategias para captar ese flujo exportador. La provincia concentra actualmente cerca del 80% del potencial cuprífero argentino, con una cartera de 34 proyectos en distintas etapas, y proyecciones oficiales que estiman exportaciones de entre 15.000 y 20.000 millones de dólares anuales hacia 2035.

En ese contexto, desde Coquimbo surgió una pregunta clave: cómo posicionarse como el gran nodo logístico para minerales sanjuaninos, tanto metálicos como cobre, oro, plata y molibdeno, como no metálicos. La discusión involucró a organismos como ProChile (Dirección de Promoción de Exportación), CIDERE (Centro de Integración y Desarrollo Regional) y el Ministerio de Minería chileno, que coincidieron en que la región cuenta con ventajas competitivas concretas.

Entre ellas se destacan la cercanía geográfica, la experiencia minera acumulada por décadas y una red consolidada de proveedores especializados. A esto se suma el rol del Puerto de Coquimbo, cuya capacidad actual y planes de expansión lo posicionan como pieza clave para canalizar exportaciones argentinas hacia mercados internacionales.

Las expectativas económicas del lado chileno son altas: un mayor movimiento portuario implicaría generación de empleo, crecimiento de servicios y desarrollo de infraestructura, con impacto directo en la economía regional. Sin embargo, no todo es inmediato.

El principal desafío sigue siendo la conectividad fronteriza, especialmente en torno al Paso de Agua Negra. Autoridades chilenas remarcaron que sin rutas adecuadas y mejoras en la infraestructura vial será difícil sostener un flujo constante de carga minera. También plantearon la necesidad de agilizar procesos aduaneros y fortalecer la coordinación binacional.

Desde el ámbito político regional en Chile, consideran que esta articulación con San Juan trasciende lo comercial y se proyecta como una estrategia de largo plazo. Incluso, señalaron que Argentina ya ve a Coquimbo como un socio estratégico para el desarrollo de su minería.