- Profértil podría duplicar su producción de fertilizantes y ser exportador neto.
- La Argentina Verde y Competitiva puede potenciar más su producción, con mejoras ambientales.
La cuestión del precio y abastecimiento de los fertilizantes está en el centro del tablero global. Y también, por supuesto, en la Argentina. Es el insumo clave de la producción agropecuaria, y hoy explica el 50 por ciento de la producción mundial de alimentos. En el caso de nuestro país, donde todavía no se alcanza a reponer lo que las cosechas se llevan año a año, la cuestión es crítica. Estamos exportando suelo y, a la hora de calcular el PBI, deberíamos restar la diferencia de stock de nutrientes.
El tema se analizó el lunes pasado en un evento de Fertilizar, la entidad que promueve el uso adecuado de nutrientes. Y se planteó de nuevo en la celebración de los 35 años de la Fundación Producir Conservando. Las proyecciones de crecimiento más conservadoras dependen estrictamente del encare de esta cuestión. No alcanza con “pasar a soja” (que no utiliza urea). Y aún en este caso, está el recuerdo fresco de esta campaña: muchos productores de punta recogieron más de 70 quintales de trigo, y ahora 35 en la soja de segunda. Por supuesto, presupuestando una fertilización acorde. Y creen que esto está lejos de chocar contra el techo.
Mientras tanto, pasan cosas…Esta misma semana Profertil, que cuenta con la mayor planta de urea de Sudamérica en Bahía Blanca, concretó una emisión de Obligaciones Negociables (Clase III) en el mercado local por un total de US$ 70 millones, en una operación que registró una demanda superior a los US$ 99 millones. Con una tasa de cierre del 5,75% nominal anual (TNA).
Los fondos obtenidos serán destinados a capital de trabajo, contratación de transporte de gas y mantenimiento operativo. Conviene hacer una breve reseña. En septiembre de 2025, Adecoagro –la empresa de management argentino que cotiza en Wall Street bajo el ticker “AGRO”, cuyo paquete accionario había sido adquirido por el gigante de cripomonedas Tether—acordó comprar el 50% que tenía Nutrien en Profertil, por US$ 600 millones. Invitó a participar a ACA. Adecoagro tomó el 80% y ACA el 20%. Luego, Adecoagro presentó una oferta vinculante a YPF por el otro 50%. YPF aceptó y se completó la adquisición total en diciembre pasado. El costo consolidado informado para el 90% de Profertil fue de aproximadamente US$ 1.100 millones (el 10% quedó en manos de ACA).
Profertil hoy tiene capacidad nominal cercana a 1,32 millones de toneladas/año de urea granulada y 790 mil toneladas/año de amoníaco. Tras la compra, Adecoagro, la mejor expresión de la Vaca Viva en el país, empezó a hablar explícitamente de crecimiento, apoyado en el gas de Vaca Muerta. La Vaca Viva traccionando a la Vaca Muerta.
Hace falta: Argentina es importadora neta de urea, lo que además de pérdida de divisas significa, pruebas al canto, un alto riesgo de abastecimiento. Conviene recordar que ya hubo una crisis tras la invasión de Rusia a Ucrania. Ambos, grandes exportadores de fertilizantes.
Las referencias más claras indican una inversión potencial entre US$ 1.500 y 2.000 millones con el objetivo de duplicar la producción de fertilizantes nitrogenados en Argentina. Profertil podría pasar de cubrir el 60% del mercado argentino a convertirse en un jugador exportador neto y global.
Y hay más. En sus tambos del sur de Santa Fé, Adecoagro tiene 15 mil vacas en ordeñe bajo techo y piso, con recogida del estiércol y su conversión en biogás. Con este combustible alimenta un conjunto de generadores y suben electricidad a la red. Ese era ya un negocio atractivo, porque resolvían un pasivo ambiental convirtiéndolo en energía renovable. Pero enseguida se aprovechó el “digestato”, residuo final de la biodigestión, para fertilizar sus propios campos con riego por pivotes. Con estos precios de los fertilizantes, la “TIR” del sistema cierra el círculo virtuoso de la economía 360.
La Argentina Verde y Competitiva. La de la Vaca Viva agregándole valor a la Vaca Muerta. Y todo sin salir de casa