Con la incorporación de estas nuevas tierras, la firma expande su dominio territorial de 21.800 hectáreas a un total aproximado de 33.500 hectáreas. Esta consolidación sitúa a la empresa en una posición de privilegio dentro del Macizo del Deseado, una región geológica de renombre global por su dotación de metales preciosos y su probada capacidad para albergar yacimientos de clase mundial.
El paquete de propiedades adquiridas comprende las siguientes áreas:
- Jaguel I
- Mamuel I y II
- Curru Cura II y III
- Cahuel I
La relevancia de estos activos radica, fundamentalmente, en su historial técnico previo. Según los informes emitidos por la dirección de Fredonia, estas propiedades ya cuentan con una base de datos robusta derivada de campañas de exploración anteriores. Los trabajos previos incluyen mapeo geológico detallado, apertura de trincheras, perforaciones limitadas y estudios geofísicos que ahora pasan a formar parte del patrimonio intelectual de la compañía.
La integración de esta información técnica permitirá a Fredonia omitir las fases de prospección básica y avanzar directamente hacia campañas de exploración aceleradas. Estratégicamente, la adquisición cumple una función de «puente» geográfico y geológico: permite conectar de manera efectiva los corredores mineralizados del norte y del sur del sistema EDM. El resultado es la creación de una estructura continua de oro y plata con una extensión kilométrica, ubicada en la vecindad inmediata de Cerro Vanguardia, la operación aurífera más importante de la provincia, operada por AngloGold Ashanti.
La visión estratégica de la dirección
El CEO de Fredonia, Estanislao Auriemma, fue enfático al calificar esta operación como un «hito clave» en la hoja de ruta de la compañía. Según el ejecutivo, el objetivo primordial no es simplemente la acumulación de tierras, sino la validación de un modelo geológico integral: «Estamos pasando de explorar objetivos aislados a desarrollar un modelo de escala distrital». Destacó que la consolidación de esta tendencia estructural continua fortalece el posicionamiento de la empresa en una de las zonas de metales preciosos más competitivas del país.
Desde el punto de vista corporativo, esta maniobra mejora significativamente el atractivo del proyecto ante los mercados de capitales, al reducir la fragmentación del distrito y permitir una planificación logística y operativa mucho más eficiente.
El Proyecto «Fatiga» y el Modelo de Baja Sulfuración
Dentro del nuevo portafolio de activos, el área denominada «Fatiga» emergió rápidamente como una de las prioridades máximas para el equipo técnico. Los estudios preliminares en esta zona indican la presencia de un sistema hidrotermal de gran magnitud, asociado a intrusivos subvolcánicos.
Los geólogos de la compañía señalan que las características observadas son compatibles con depósitos de tipo pórfido y, fundamentalmente, con mineralizaciones epitermales de baja sulfuración. Este último modelo es el que ha dado origen a las minas más exitosas de la región. Se caracteriza por vetas de alta ley que facilitan la viabilidad económica de los proyectos incluso en contextos de volatilidad de precios. La posibilidad de encontrar una convergencia entre sistemas de pórfido y epitermales incrementa exponencialmente el valor intrínseco del distrito consolidado.
Evaluación Económica Preliminar (PEA)
Actualmente, Fredonia Mining no solo se enfoca en la expansión territorial, sino también en la validación técnica de sus recursos.
El activo presenta una base de recursos que lo posiciona como relevante en el sector aurífero regional. Actualmente, el sistema cuenta con 81,3 millones de toneladas de recursos medidos e indicados, con una ley equivalente de 0,86 g/t, lo que suma aproximadamente 2,25 millones de onzas de oro equivalente.
Dentro de esta estimación se incluyen 1,59 millones de onzas de oro y 49,1 millones de onzas de plata. La compañía indicó que la mineralización permanece abierta en varias direcciones, lo que evidencia potencial de crecimiento mediante nuevas campañas de perforación.
La PEA evaluará aspectos clave como métodos de extracción, alternativas de procesamiento, infraestructura, así como estimaciones de CAPEX y OPEX, entregando una primera aproximación a la viabilidad económica del proyecto.
Para potenciar estos números, la empresa está ejecutando una ambiciosa campaña de perforación de 10.000 metros.
iProfesional |Por Mario Luis Romero