Entre esos proyectos resaltan Taca Taca, que se encamina a convertirse en una mina de cobre de clase mundial, con oro y molibdeno como subproductos, a 35 kilómetros de la localidad de Tolar Grande.
Con una inversión de 3.600 millones de dólares, el proyecto cuprífero del departamento Los Andes prevé una ocupación de 4.000 puestos de trabajo para la etapa de construcción y 2.000 empleos sostenidos durante no menos de 32 años de operación proyectada.
Taca Taca produciría inicialmente unas 250.000 toneladas anuales de cobre, con exportaciones promedio de 1.300 millones de dólares y una recaudación fiscal de 10.000 millones de dólares proyectada a lo largo de su desarrollo.
«Defender a Salta es insistir y trabajar todos los días para que las obras se concreten. Los salteños no podemos seguir esperando».
Gustavo Sáenz, gobernador de Salta.
En materia de infraestructuras, el proyecto cuprífero de Tolar Grande contempla 250 millones de dólares en obras asociadas a la actividad de la mina. Ese programa de inversión privada incluiría a un importante tramo de la ruta provincia 27, nuevas líneas eléctricas, un tendido de fibra óptica y obras de rehabilitación ferroviaria en el C14.
Según las proyecciones presentadas por la compañía First Quantum Minerals, Taca Taca podría alcanzar los 3.000 millones de dólares en exportaciones anuales e incrementar hasta en un 25% el Producto Bruto Interno provincial.
Mejorar la transitabilidad de rutas como la nacional 51 y la provincial 27, recuperar la infraestructura ferroviaria e incorporar locomotoras y vagones aptos para las cargas que empezaron a mover en la zona minas en producción como Lindero (oro), son apuntalamientos indispensables también para emprendimientos de escala global como los de Rincón (Rio Tinto), Mariana y Pastos Grandes (Ganfeng Lithium), Centenario Ratones (Eramet), Sal de Oro (Posco), entre otros proyectos cuyas cadenas de suministro requieren condiciones de transporte confiables.
Además del Tramo 2, desde Mina La Poma hasta Alto Chorrillos, Vialidad nacional llevará adelante las obras del Tramo 3, hasta Campo Amarillo. Ambas secciones suman 60 kilómetros que, de acuerdo con las previsiones, deberían estar pavimentados en dos años.
Por su parte, la Provincia asumiría las obras básicas y de pavimentación de los tramos 1 (San Antonio de los Cobres – Mina La Poma); 4 (Campo Amarillo – Salar del Rincón) y 5 (Salar del Rincón – Paso de Sico) con financiamientos gestionados ante el Fonplata, el BID, el Banco Mundial, a la par de otras vías exploradas.
Convenio de Nación y Provincia
Para la pavimentación del Tramo 1 de la ruta 51 y obras complementarias en ese corredor vial, el directorio del Fonplata aprobó 100 millones de dólares. El convenio que el gobernador Gustavo Sáenz firmó con el administrador de Vialidad nacional, Marcelo Campoy, establece que la Provincia aportará el financiamiento y la DNV entregará el anteproyecto ejecutivo ya elaborado. Salta confeccionará los pliegos de la licitación y -como responsable de la ejecución de las obras- estará a cargo de la inspección, certificación y pagos