El intendente de Guaymallén, Marcos Calvente; y el presidente del Concejo Deliberante, Jonathan Mazuela.
El Concejo Deliberante de Guaymallén avanzó en una reorganización interna que simplificará su estructura y reducirá en más del 60% los cargos político-administrativos, en una decisión que busca «mejorar el funcionamiento institucional y optimizar el uso de los recursos públicos» de los vecinos de la comuna que conduce Marcos Calvente.
La reforma redefine el esquema organizativo del Concejo Deliberante, que ahora tiene como presidente a Jonathan Mazuela, bajo un modelo «más simple», según informaron desde el municipio, con una eliminación de «superposiciones y niveles jerárquicos innecesarios».
En términos concretos, la nueva estructura implica un cambio en la conducción del cuerpo:
- Se pasará de 3 secretarías a 1 sola Secretaría General,
- De 4 direcciones a 1 Dirección,
- De 8 coordinaciones a 3 coordinaciones operativas.
Esta reorganización no modificará la representación institucional, sino que actúa exclusivamente sobre la estructura y administración del cuerpo.
Cambios en el Concejo Deliberante de Guaymallén y ahorro millonario
El Concejo Deliberante de Guaymallén es actualmente el de mayor gasto en términos absolutos dentro del Gran Mendoza, tal como informó el propio municipio. En este contexto, la medida responde a la «necesidad de ordenar su funcionamiento, reducir costos estructurales y avanzar hacia un esquema más eficiente y sustentable».
Como resultado, se estima un ahorro superior a los $500 millones anuales, derivados de la reducción de cargos jerárquicos. Esta decisión permitirá «transformar estructura en capacidad de gestión».
Más inspectores de tránsito para la obra del Acceso Este
Los recursos liberados serán reorientados a una política concreta con impacto directo en la vida cotidiana de los vecinos: el fortalecimiento del sistema de control y ordenamiento del tránsito en todo el departamento.
En ese sentido, el Ejecutivo de la Municipalidad de Guaymallén avanzará en la incorporación de nuevos inspectores de tránsito y en la implementación de un esquema de nodos de regulación en puntos estratégicos, con el objetivo de mejorar la circulación, prevenir conflictos viales y garantizar mayor seguridad.
Según la gestión de Marcos Calvente, este plan «será clave para acompañar el proceso de transformación urbana que se viene», especialmente en el marco de la obra del Acceso Este, que implicará desvíos, cambios en la circulación y una mayor demanda de control territorial
