En el panel «Salta y el mundo minero», advirtieron sobre la presión fiscal y la necesidad de reglas más competitivas para atraer inversiones.
La carga impositiva volvió a quedar en el centro del debate. Durante el panel «Salta y el mundo minero», referentes del sector coincidieron en que la presión fiscal a nivel nacional, provincial y municipal, es uno de los principales obstáculos para el desarrollo de la actividad, la llegada de inversiones, el crecimiento de los proveedores locales y la mayor competitividad.
El ingeniero en construcción y director de Saltapor, Gerardo Miguez, sostuvo que el peso de los impuestos atraviesa a toda la actividad productiva y remarcó la necesidad de mejoras para potenciar el crecimiento. «Como toda actividad productiva, la carga impositiva tiene un peso muy importante. Sé que se están haciendo algunos esfuerzos a nivel de las cámaras para mejorar este aspecto», afirmó, y consideró que «si entre todos los actores nos involucramos, si se puede llegar a mejorar el tema impositivo, por supuesto que siempre va a ser un aliciente y va a hacer nuestras actividades cada vez más competitivas».
«Es común escuchar que la minería paga el 3% de regalía, pero se olvidan de todo el resto de los impuestos que se debe abonar.» Facundo Huidobro
En la misma línea, el presidente de la Cámara de Proveedores de Empresas Mineras de Salta (Capemisa), Federico Russo, planteó que «el tema impositivo es siempre el talón de Aquiles para el desarrollo de nuestra actividad». Explicó que el esquema actual responde a una presión fiscal en cadena: nación, provincia y municipios, y advirtió: «La presión fiscal de Argentina es muy alta. Si bien pudimos ver como con el RIGI, la baja de impuestos, llegaron nuevos proyectos, desde el punto de vista local y de proveedores, el impacto de Ingresos Brutos que es un impuesto acumulativo es algo que hay que resolver porque se acumula en cada etapa de facturación y hace inviable la industrialización», dijo. A esto se suman tasas municipales que, según indicó, en muchos casos no tienen una contraprestación real: «Y eso también va al costo del proyecto, del servicio». En ese sentido, subrayó que «en la medida que logremos ser más competitivos, los proveedores también vamos a ser más atractivos para las empresas mineras».
«Como toda actividad productiva, el tema de la carga impositiva en la minería, tiene un peso muy importante». (Gerardo Miguez)
Por su parte, el geólogo y gerente de RR.CC de Mansfield subsidiaria de Fortuna Mining Corp, Facundo Huidobro, al ser consultado sobre cómo analiza la posibilidad de imitar el modelo chileno dónde preexisten las regalías móviles y agregadas, que tendrían que tener movilidad e ir del 4 al 16%, respondió que «comparar el esquema argentino con el de países como Chile o Perú requiere tener en cuenta diferencias estructurales. Argentina es un país federal y Chile es un país centralista, por lo que el esquema impositivo es muy distinto», explicó. Y añadió: «Aquí actúan muchos otros organismos o jurisdicciones: provincial con su presión fiscal e inclusive municipales por el tema de las tasas. Obviamente se debe discutir eso si queremos empezar a alentar la atracción de inversiones».

«El tema impositivo es siempre el talón de Aquiles para el desarrollo de nuestra actividad. La presión fiscal es muy alta». (Federico Russo)
Además, remarcó que «la presión fiscal a nivel nacional sigue siendo alta. Es muy común escuchar que la minería paga el 3% de regalías, pero la gente no considera y se olvida de todo el resto de los impuestos que paga como cualquier empresa». En esa línea, detalló que las compañías abonan ganancias y débitos y créditos, Ingresos Brutos.
Finalmente, puso el foco en la distribución de esos recursos: «Casi el 80% de los impuestos que paga una empresa minera va a la Nación y una mínima parte queda en la provincia».
Y planteó que «habría que discutir en el futuro esa distribución para que sea mejorada, ya que la Provincia está haciendo mayor esfuerzo en ese aspecto»