La empresa minera deberá enmendar algunos errores en el Informe de Impacto Ambiental.
En representación del Ejecutivo local, la vocera Leila Haddad planteó la necesidad de rechazar el documento actual y avanzar en una nueva evaluación, al considerar que no brinda previsibilidad ni garantías suficientes sobre el impacto del proyecto.
Entre los puntos señalados, se mencionaron irregularidades en la documentación, superposición de información vinculada a distintos proyectos y falencias en la acreditación de instancias de consulta a la comunidad.
También se advirtió sobre la incorporación de información correspondiente a otros emprendimientos dentro del mismo informe, lo que generó dudas sobre su consistencia técnica. Desde el municipio sostuvieron que estos aspectos requieren una revisión integral antes de cualquier avance administrativo.
La audiencia también dejó expuestas distintas posturas dentro de la comunidad.
Mientras sectores vinculados a la actividad minera destacaron el potencial de generación de empleo, con proyecciones de hasta 1.600 puestos de trabajo entre personal directo y contratistas, organizaciones sociales y ambientales cuestionaron la viabilidad del proyecto y reiteraron su rechazo.
Un día antes se había realizado una instancia similar en la localidad de Hualfín, departamento Belén.
Con este escenario, la empresa deberá enmendar las fallas detectadas y presentar un nuevo Informe de Impacto Ambiental que contemple las observaciones técnicas realizadas.
De este modo, se acelera el proceso para la reactivación de Bajo La Alumbrera