Se trata de la eliminación del tributo de reinspección sanitaria, un costo que se aplicaba al ingreso de mercadería a la localidad. No todos los municipios la aplican.
Con el declamado argumento de “proteger el bolsillo de los vecinos” en un momento de crisis, el intendente de Embalse, Mario Rivarola, anunció que impulsará la eliminación de una tasa que ese municipio percibe por ingreso de mercadería en esa localidad del departamento Calamuchita.
En los próximos días, Rivarola presentará ante el Concejo Deliberante la supresión de un tributo que actualmente impacta en el ingreso de mercadería a la ciudad. La medida tiene como objetivo principal evitar el incremento de precios, t aliviar la carga económica sobre los comerciantes y los vecinos.
“En un contexto donde cada gasto influye directamente en el bolsillo de las familias, el Ejecutivo municipal busca eliminar factores que encarecen innecesariamente los productos”, argumentaron desde el municipio.
La medida apunta específicamente a la eliminación del tributo de reinspección sanitaria, un costo que se aplicaba al ingreso de mercadería y que, en muchos casos, terminaba trasladándose al precio final que pagan los consumidores.
No se trata de un tributo que cobren todos los municipios cordobeses.
Se aclaró que la eliminación de esta tasa municipal no implica la eliminación de los controles sanitarios. «Las inspecciones y mecanismos de control continuarán vigentes, garantizando la seguridad y la salubridad de los productos que ingresan a la ciudad», se indicó.
Se descuenta que los concejales aprobarán la iniciativa.
El impacto en las góndolas
Se espera que la eliminación de la tasa que en la actualidad recae sobre proveedores de mercadería que ingresen a la ciudad, impacte en toda la cadena: comerciantes locales y en consecuencia, a los consumidores.
Diego Herrera, presidente del Centro de Comercio local, consideró que la medida tendrá impacto real, sobre todo en carnicerías y supermercados.
“Los supermercados grandes y frigoríficos que abastecen a las carnicerías, para esos productos se va a notar el impacto. Lo que cobra la Municipalidad, el proveedor lo carga al precio final de la mercadería que dejan en carnicerías y supermercados, por mencionar dos rubros que más volumen en dinero erogaban”, agregó Herrera