El impulsor del proyecto en el Instituto de Investigaciones Mineras, Ariel Maratta, detalló cómo la nanotecnología permitirá extraer metales pesados, reducir el uso de cianuro y optimizar la industria local con sello de la UNSJ.
La provincia de San Juan dará un paso trascendental hacia la vanguardia tecnológica este lunes a las 10 de la mañana con la inauguración formal del nuevo Laboratorio de Nanotecnología en el Instituto de Investigaciones Mineras (IIM). El proyecto, impulsado por el doctor en Química Ariel Maratta, busca aplicar la «tecnología de lo pequeño» —que trabaja a una escala atómica y molecular— para resolver problemas históricos y optimizar procesos en la industria extractiva local.
Para dimensionar el campo de acción de esta ciencia, Maratta explicó que un nanómetro es la milmillonésima parte de un metro; es decir, si se dividiera un cabello humano en 80.000 partes, una de esas fracciones representaría la escala de trabajo del laboratorio. A este nivel, los materiales adquieren propiedades únicas y mejores: el oro, por ejemplo, deja de ser dorado para volverse rojo o verde, se vuelve soluble en agua y adquiere capacidades para atrapar otras moléculas.
Actualmente, el programa cuenta con cuatro líneas de investigación prioritarias. Una de las más avanzadas utiliza nanomateriales de carbono magnéticos para extraer metales pesados de los efluentes mineros mediante el uso de imanes. También se trabaja en un supresor de polvo más eficiente que los productos tradicionales a base de sales, y en procesos para la extracción selectiva de metales estratégicos como el cobre y tierras raras. «La próxima revolución industrial viene de la mano de la nanotecnología, la inteligencia artificial y la computación cuántica», aseguró el especialista.
Un pilar fundamental de este nuevo espacio es la transferencia tecnológica y la colaboración con el sector privado. El laboratorio ya trabaja con empresas internacionales y locales en proyectos como la mejora de la lixiviación con cianuro, buscando reducir el uso de este químico y aumentar los rendimientos de extracción. Además, se fomenta la creación de empresas de base científica, conocidas como startups o spinoffs, como es el caso de la firma «NOAS» que nace en el seno de la universidad.
Finalmente, el Dr. Maratta destacó que este avance es fruto de la inversión de la Universidad Nacional de San Juan y el financiamiento de la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación de la provincia. Con este laboratorio, San Juan no solo formará a nuevos profesionales mediante tesis doctorales y posgrados, sino que se posicionará, en un horizonte de diez años, como un polo de innovación capaz de exportar conocimiento basado en la nanotecnología para la industria minera global