El panorama es complejo, y a su vez incierto. La economía “no arranca”, el consumo de desplomó y la crisis se siente con fuerza en Rauch.
El intendente Maximiliano Suescun expresó su preocupación por la delicada situación financiera que atraviesan los municipios bonaerenses, a raíz de la fuerte caída de la recaudación y la disminución de las transferencias de fondos desde la Provincia.
“El escenario es complejo. La evolución de la recaudación nos viene realmente complicando a todos”, afirmó el jefe comunal, quien además preside el Foro de Intendentes de la UCR. Según explicó, si bien cada distrito tiene particularidades, existe un problema común: la merma en los ingresos nacionales impacta directamente en la coparticipación que reciben las comunas.
En ese marco, Suescun señaló que Rauch no escapa a la realidad general. Aunque la actividad ganadera ha funcionado como un sostén parcial de la economía local, otros sectores muestran un fuerte deterioro. “Hay un impacto claro en la construcción, en el empleo doméstico y en quienes viven de changas. Se ha perdido poder adquisitivo y eso se traduce en vecinos que dejan de pagar tasas municipales”, sostuvo.
El intendente -en declaraciones a La Tecla– detalló que, si bien los recursos propios han ganado participación dentro del presupuesto local, la caída de la coparticipación “es muy significativa en términos reales” y se profundizó durante los primeros meses del año, sin perspectivas de recuperación en el corto plazo.
“Estamos frente a un momento complejo, con recursos absolutamente escasos y con necesidades que se van incrementando”, remarcó. En ese sentido, planteó la necesidad de que el gobierno provincial, encabezado por Axel Kicillof, mejore la gestión y redefina prioridades en la asignación de fondos. Adelantó además que estos temas serán parte de una próxima reunión entre el mandatario bonaerense y jefes comunales de la oposición.
En paralelo, Suescun reconoció que los municipios ya están aplicando ajustes para sostener el funcionamiento básico del Estado local. “Tenemos que achicar todo el tiempo”, admitió, al tiempo que cuestionó a la Legislatura bonaerense por limitar el uso de fondos provenientes del endeudamiento exclusivamente a obras públicas.
“Fue no entender el momento. Todos queremos hacer obra, pero lo primero es garantizar los servicios básicos y sostener las paritarias en la medida de lo posible”, afirmó. En ese marco, no descartó que muchos intendentes deban destinar recursos extraordinarios a gastos corrientes para poder afrontar la coyuntura.