La Provincia transfiere el 25% de impuestos nacionales y el 90% del automotor, por encima de Tucumán, Salta y Jujuy. Sin embargo persisten los conflictos salariales en el interior.
Convenio
En ese marco, el Ejecutivo provincial elaboró un Convenio Marco de Responsabilidad Fiscal y Fortalecimiento Institucional Municipal que los municipios están en proceso de firmar y que establece, entre otras obligaciones, que el gasto en personal no supere el 65% del presupuesto municipal anual, la bancarización de pagos de becas y programas sociales y la firma de convenios con la Agencia de Recaudación de Catamarca para mejorar la recaudación propia.
A cambio, los firmantes acceden con prioridad a programas de inversión pública, infraestructura y asistencia técnica provincial. Jalil fue claro al describir el contexto: «Creo que marzo va a ser el peor momento» y pidió «mucha tolerancia y prudencia a todos».
Contexto nacional
El panorama no es exclusivo de Catamarca. A nivel nacional, las transferencias automáticas a las provincias cayeron 7,5% en términos reales en febrero respecto al mismo mes del año anterior, con nueve de los diez principales tributos en baja. En el primer bimestre, la caída acumulada implicó una pérdida estimada de $3,3 billones en términos reales.
El Gobierno nacional postergó la discusión de una reforma tributaria integral y condicionó cualquier negociación con los gobernadores a una recuperación de la actividad económica. «Si no crece la actividad, no nos podemos sentar a discutir. Creemos que los indicadores van a mejorar en abril», expresaron desde la Casa Rosada.
Caputo proyectó que la liquidación de la cosecha gruesa impactará favorablemente en la recaudación a partir de mayo, lo que podría dar algo de alivio a las provincias y, por ende, a los municipios del interior que hoy navegan en el límite de sus posibilidades financieras. En ese escenario, los intendentes catamarqueños aguardan señales concretas antes de abrir paritarias, conscientes de que comprometer aumentos que luego no puedan sostener agravaría aún más la crisis financiera de sus administraciones