Según los datos recabados por el Ministerio de Trabajo, el sueldo promedio de un minero directo alcanza los $2.873.206. El 76,6% de la mano de obra en la actividad es cubierto por trabajadores de la provincia.
De un informe oficial del Gobierno se desprende que la minería es la actividad que más dinamiza el ingreso laboral en la provincia. El estudio, realizado por el Ministerio de Trabajo, Planificación y Recursos Humanos, analiza cómo se desenvolvió el sector entre 2023 y 2025 y expone que solo en noviembre del año pasado la minería movió una masa salarial total de $19.309 millones. De ese monto, más de la mitad correspondió exclusivamente al empleo directo (es decir, trabajadores contratados por las compañías mineras): $10.295 millones.
El estudio explica que esa cifra representa el 53 por ciento del total que movió la actividad en el pago de salarios a un trabajador minero directo cuyo sueldo promedio alcanzó los $2.873.206. En cuanto al empleo indirecto, es decir, trabajadores de empresas proveedoras, en conjunto acumularon $9.014 millones (representa el 47% del total), con un sueldo promedio de $1.734.019 pesos. Con estas cifras, el informe destaca el “fuerte efecto multiplicador” ya que “por cada $100 generados en salarios del empleo directo, se generan aproximadamente $87 adicionales en empleo indirecto”.
El estudio explica que la minería no funciona de forma aislada, sino que actúa como un motor que empuja a gran parte de la economía. De hecho, el empleo que depende de la actividad minera se concentra fuertemente en la construcción (34,3%) y en servicios generales (29,6%). También se ven beneficiados sectores como la seguridad, el transporte y la gastronomía. Según el documento, esta realidad “confirma que la actividad es el motor de la infraestructura provincial”.
Otro dato que expone el informe oficial es que el 76,6% de la mano de obra en la actividad minera es cubierto por trabajadores locales. Además, indica que el sector ayuda a sostener el empleo en el interior, especialmente en el oeste, donde los departamentos de Andalgalá, Belén, Santa María, Tinogasta y Antofagasta de la Sierra concentran el 47,3% de todo el empleo minero registrado. Belén encabeza la zona con el 13,8% de los trabajadores, seguido por Santa María con el 12,6% y Andalgalá con el 10,3%.
El informe también muestra que la minería aguantó mejor la crisis que otros sectores. Mientras que el empleo privado total de Catamarca sufrió una caída neta de casi 4.000 puestos entre noviembre de 2023 y el mismo mes de 2025, la minería logró que su peso dentro de la estructura productiva subiera del 7,5% al 8,1%. Esto confirma que la actividad posee una “estabilidad estructural superior al resto de la economía privada provincial” y que el sector “no solo resiste, sino que gana protagonismo estratégico en la matriz laboral”.
Si bien el Ministerio de Trabajo reconoce que durante 2024 hubo una “fase de ajuste” con una caída en la cantidad de empleados por la finalización de obras civiles y la reconfiguración de proyectos de litio, indicó que hacia finales de ese año comenzó una etapa de recuperación. A diciembre de 2025, el sector alcanzó un total de 7.722 puestos de trabajo registrados. Así las cosas, el informe oficial sostiene que “la resiliencia demostrada y el incremento en su participación relativa sobre el empleo privado total posicionan a la minería como motor del desarrollo de Catamarca”.
“El desafío será ahora transformar esta estabilidad en una nueva expansión de la cadena de valor local” dice el estudio oficial del Gobierno para cerrar destacando que la minería “no solo genera empleo, sino que estructura una economía de servicios y proveedores en expansión, impulsando una alta generación de ingresos directos, con salarios superiores al promedio provincial”