El PMOT formaliza el rol de la actividad en la planificación del departamento, articulando desarrollo productivo e infraestructura.
Edu Gajardo
Malargüe avanza con su Plan Municipal de Ordenamiento Territorial (PMOT) incorporando una definición productiva explícita: la minería queda integrada como uno de los pilares del desarrollo departamental y como variable estructural en la planificación del territorio.
El documento, que ingresa en audiencia pública, establece criterios de uso del suelo, infraestructura y servicios en función de una matriz productiva basada en la articulación entre minería, energía y ganadería. La instancia se da en un contexto en el que Mendoza se encamina a completar la cobertura de ordenamiento territorial en sus 18 departamentos, con Malargüe en fase final y La Paz aún en proceso.
MDMO como eje de organización territorial
El modelo incorpora a Malargüe Distrito Minero Occidental como componente central del esquema productivo. Su inclusión no responde únicamente a la presencia de proyectos en exploración, sino a su capacidad para estructurar inversiones, infraestructura y desarrollo económico a escala departamental.
A partir de esta definición, la actividad minera queda vinculada a la planificación de caminos, energía, conectividad y servicios básicos, integrándose a una lógica de desarrollo de largo plazo. En el mismo esquema se contemplan otros activos estratégicos, como Potasio Río Colorado y las áreas hidrocarburíferas asociadas a Vaca Muerta, configurando un sistema productivo de alcance regional.
Integración productiva como criterio operativo
El PMOT establece un modelo que prioriza la generación de encadenamientos económicos. La minería se articula con la industria local, la producción agropecuaria y el turismo, con el objetivo de desarrollar proveedores, empleo y valor agregado dentro del territorio.
Este enfoque se traduce en la planificación de infraestructura crítica -agua, saneamiento, conectividad vial, electrificación rural y redes digitales- en función de las necesidades del sistema productivo, y no exclusivamente del crecimiento urbano.
Ordenamiento territorial con base productiva
La organización del territorio se apoya en las Unidades de Integración Territorial (UIT), que incorporan variables ambientales, sociales y productivas. En este esquema, la actividad minera se integra junto a otras dinámicas económicas, permitiendo definir compatibilidades de uso del suelo y anticipar tensiones entre actividades.
El modelo incorpora además herramientas de gestión y control, como sistemas de monitoreo territorial, evaluación de impactos y mecanismos de participación, orientados a garantizar condiciones de sostenibilidad y previsibilidad para el desarrollo.
Definición productiva en el mapa mendocino
Con este avance, Malargüe formaliza dentro del ordenamiento territorial una definición que ya formaba parte de su perfil económico: la minería se integra a la planificación como componente estructural.
En el contexto provincial, donde el proceso de ordenamiento territorial alcanza su etapa final, el departamento del sur fija una posición concreta sobre el uso del territorio y su matriz productiva, alineando planificación, infraestructura y desarrollo económico en torno a esa base