La controversia se originó a partir de un pedido presentado por la compañía minera, que opera proyectos en San Juan, para quedarse con la exclusividad de la línea eléctrica de 500 kV. Según advirtió el Ejecutivo riojano, la medida podría afectar el desarrollo de distintas actividades productivas en la provincia y limitar su integración energética con la región de Cuyo y el NOA.
El secretario de Energía de la provincia, Alfredo Pedrali, explicó que la infraestructura forma parte de un sistema eléctrico construido con aportes de varias provincias. La línea, que actualmente opera en 132 kV, fue concebida originalmente para unir la cordillera con distintas provincias con potencial minero y productivo.
De acuerdo con el funcionario, el sistema posee varios tramos que conectan Mendoza con San Juan y continúan hacia territorio riojano, permitiendo el desarrollo de proyectos energéticos y productivos. La obra fue financiada en gran parte por las provincias, con un aporte significativo de San Juan y contribuciones menores de otras jurisdicciones, incluida La Rioja.
El conflicto se profundizó cuando el ENRE resolvió otorgar el uso exclusivo de la línea a la empresa minera para abastecer sus proyectos, entre ellos Josemaría y Filo del Sol, mediante un pedido canalizado a través de Transener. Sin embargo, el organismo nacional abrió posteriormente un plazo para que provincias y actores afectados presenten oposiciones.
En ese marco, La Rioja formalizó su rechazo dentro del plazo legal. Como consecuencia, el ENRE convocó a una audiencia pública para analizar los planteos de las jurisdicciones involucradas y de otros sectores que consideren que la exclusividad de la línea podría perjudicar el desarrollo regional.
Pedrali advirtió que permitir que una empresa privada se quede con el uso exclusivo de la infraestructura implicaría cerrar el corredor energético que podría vincular a La Rioja con el sistema eléctrico del norte y del sur del país. “El origen de esta infraestructura tiene años de esfuerzos de las provincias para desarrollarla y ahora una minera pretende terminar quedándose con el uso exclusivo de las líneas”, señaló.
Además, el funcionario sostuvo que la medida podría afectar proyectos energéticos que la provincia tiene en marcha. Entre ellos, mencionó un plan para extender una línea hacia el sur riojano con futuras estaciones transformadoras en Villa Unión y Jagüé, lo que permitiría fortalecer el sistema eléctrico regional y generar un polo de desarrollo para el Valle del Bermejo.
Por último, el Gobierno provincial anticipó que participará de la audiencia pública convocada por el ENRE para defender su postura. En caso de que la resolución final no contemple los planteos de La Rioja, el Ejecutivo no descarta avanzar con acciones legales para resguardar los intereses energéticos y productivos de la provincia. (Nueva Rioja, La Rioja)