Comparado con el cierre del 2024, la tasa incrementó 1,1%. Los principales afectados fueron los jóvenes menores de 30 años.
El mercado laboral argentino cerró el 2025 con un evidente deterioro. Según los últimos datos oficiales publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), la tasa de desocupación subió durante el cuarto trimestre de 2025 y se ubicó en el 7,5% de la población económicamente activa.
Esta proporción refleja la cantidad de personas que no tienen una ocupación, están disponibles para trabajar y buscan empleo de manera constante, una situación crítica que ya alcanza a más de 1,64 millones de ciudadanos en todo el territorio nacional.
Las cifras oficiales marcan un duro incremento de 1,1% si se las compara con el mismo período del año anterior, y un salto de 0,9% respecto al tercer trimestre de 2025.
En base a la extrapolación sobre una población total de 47,7 millones de habitantes, la oferta laboral creció en 138.200 personas frente al cierre de 2024, pero el empleo global bajó en 107.600 puestos, lo que provocó que el desempleo se acrecentara en 245.700 trabajadores.
Mientras tanto, la tasa de actividad alcanzó el 48,6% y la tasa de empleo retrocedió al 45%, marcando una evidente contracción.
El impacto de esta recesión laboral golpeó con extrema crudeza a la población juvenil. La desocupación aumentó 3% para las mujeres de entre 14 y 29 años, y trepó 3,7% entre los varones del mismo rango etario.
Los sectores más golpeados y la disparidad con la Patagonia
Al indagar en el origen laboral de los nuevos desocupados, los registros del Indec revelaron que la construcción fue la rama de actividad más castigada por la crisis, concentrando el 19,3% de las personas que perdieron su fuente de ingresos.
La lista la continuó el comercio representando el 16%, mientras que el servicio doméstico acaparó un 11,3% y la industria manufacturera un 9,7%.
A su vez, el reporte detalló que el 30,9% de los afectados llevaba más de un año intentando reinsertarse en el mercado laboral sin éxito.
En cuanto a la evolución geográfica, la región patagónica mostró realidades completamente opuestas. Mientras que partidos del Gran Buenos Aires, Mar del Plata, Gran La Plata y Río Gallegos lideraron el ranking con 9,5%, una tasa por encima del nivel general. Por el contrario, Santiago del Estero-La Banda, Viedma-Carmen de Patagones y Gran San Luis exhibieron los índices más bajos con 0,6%, 1,3% y 1,5%, respectivamente