Referentes del mundo energético se dieron cita en un lujoso hotel porteño para debatir el escenario que se abre para la Argentina en el sector. Quirno paso la gorra y Caputo pegó el faltazo. Un pedido unánime de los inversionistas.
Referentes del mundo energético se dieron cita en un lujoso hotel porteño para debatir el escenario que se abre para la Argentina en el sector. Quirno paso la gorra y Caputo pegó el faltazo. Un pedido unánime de los inversionistas.