El crecimiento de Sierra Grande dejó de ser una expectativa para transformarse en una realidad visible en las calles, en el movimiento económico y en el interés que despierta fuera de la región. La combinación de proyectos vinculados al petróleo, al gas y a nuevas inversiones industriales empezó a modificar la dinámica de la ciudad, que hoy aparece en el radar nacional de una manera impensada años atrás.
En una entrevista realizada en #LA17, el presidente de la Cámara de Comercio de Sierra Grande, Héctor Hinofuentes, describió ese cambio desde una mirada cotidiana, ligada a lo que ocurre en el día a día de la localidad. Allí señaló que el desarrollo no se limita a un solo proyecto, sino que se expande en distintas áreas que empiezan a traccionar actividad económica y expectativas.
El punto de partida está en el avance de iniciativas energéticas que se despliegan en la zona. Por un lado, el movimiento vinculado al oleoducto y, por otro, lo que aparece como preliminar en torno al GNL, que se ubica a pocos kilómetros de la ciudad. Ese combo generó un flujo constante de trabajadores, técnicos y empresas que empiezan a instalarse o a operar en la región.
Ese impacto también se refleja en el empleo local, donde el cambio resulta evidente si se compara con la situación de años anteriores. Inofuentes remarcó que el nivel de ocupación creció de manera marcada en relación a etapas previas y que cada vez más vecinos participan de los proyectos en marcha. Según indicó, gran parte de las tareas ya involucran mano de obra local, lo que fortalece la economía interna.
El crecimiento no se limita al sector privado, sino que también se traslada a la infraestructura urbana. En la ciudad avanzan obras de agua y asfalto que acompañan este nuevo escenario, en un proceso que, según explicó el dirigente, ya venía planificado ante la llegada de inversiones. La articulación entre municipio, provincia y empresas aparece como una de las claves para sostener ese ritmo.
Ese cambio de escala también modificó la visibilidad de Sierra Grande a nivel nacional. Hinofuentes lo sintetizó con una frase que refleja el contraste con el pasado reciente: “Antes creo que ni en el Google Maps figurábamos y hoy en día toda la gente de afuera está googleando qué es Sierra Grande”. La localidad pasó de ser un punto periférico a convertirse en un lugar de interés para empresas, inversores y dirigentes políticos.
Esa nueva centralidad se traduce en la llegada de actores externos que buscan insertarse en el proceso de crecimiento. Empresas de distintos rubros se acercan para conocer cómo convertirse en proveedoras, mientras desde la Cámara de Comercio se orienta a quienes buscan ingresar al circuito formal. Ese acompañamiento busca ordenar un proceso que crece rápido y que necesita reglas claras.
En ese sentido, el dirigente remarcó la importancia de respetar herramientas como el compre local y las normativas vigentes que priorizan la participación de empresas y trabajadores de la zona. La intención es que el desarrollo no quede concentrado en actores externos, sino que tenga un impacto directo en la comunidad. Esa discusión aparece como uno de los ejes centrales hacia adelante.
El movimiento económico también empezó a reactivar sectores que estaban paralizados. Inofuentes señaló que propiedades que permanecían abandonadas o sin uso comenzaron a refaccionarse o a ponerse en valor, impulsadas por la demanda habitacional y comercial. Ese fenómeno muestra cómo el crecimiento se derrama hacia distintas actividades, más allá de los grandes proyectos.
A ese escenario se suma la reactivación de iniciativas industriales vinculadas a la minería y al aprovechamiento de recursos locales. La empresa Loma Negra, por ejemplo, avanza con la recuperación de hierro para su uso en cemento, lo que suma una nueva línea de actividad en la zona. También aparecen proyectos en evaluación vinculados a la explotación minera en cercanías de Arroyo Verde.
El interés político tampoco pasa desapercibido y empieza a marcar el pulso de una ciudad que ganó protagonismo. La visita de dirigentes y posibles candidatos refleja que Sierra Grande se convirtió en un punto estratégico en la agenda provincial. En paralelo, también surge la posibilidad de que la Federación Empresaria traslade su eje hacia la localidad, lo que reforzaría aún más su peso en el entramado regional.
En ese contexto, la ciudad atraviesa una etapa de transformación que combina oportunidades con desafíos. Inofuentes resumió ese momento con una mirada optimista, aunque cauta sobre lo que viene: “Ojalá que siga así, que sea un año bien productivo”. La expectativa crece, pero también la necesidad de ordenar un proceso que avanza a gran velocidad