Romero también cuestionó la estabilidad laboral dentro de la actividad minera y afirmó que muchos trabajadores sólo logran empleos temporarios. Según dijo, cuando finalizan las obras o proyectos, muchos quedan desocupados con indemnizaciones que se agotan rápidamente.
“Hay gente que, cuando se queda sin trabajo, termina vendiendo las camperas o los botines que les dieron en la minería para poder comer un mes más. Es triste”, sostuvo. Por último, remarcó que, a su entender, la actividad minera no está generando un impacto social positivo en la provincia. “No podemos vivir en una provincia con tanta minería contando tanta miseria”, concluyó