La ganadería de Santa Cruz trabaja en el “Modelo Integral de Ganadería Ovina Sustentable“, situado en el Corredor Estratégico de la Ruta Nacional N°3. La propuesta contempla la Regeneración Productiva, Gestión Ecosistémica y el uso de Bonos Verdes. Define estrategias sostenibles para la producción y la conservación ambiental regional.
La iniciativa fue diseñada por el productor de Puerto Deseado Sebastián Apesteguía buscando promover una nueva etapa en el primer sector productivo de Santa Cruz que hoy enfrenta desafíos históricos.
La Opinión Asutral accedió al plan que oportunamente fue presentado a autoridades del la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, la Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), la Federación de Instituciones Agropecuarias de Santa Cruz y el Gobierno Provincial.
“El objetivo es revertir la curva descendente productiva de los establecimientos de aquella región de Deseado, será una prueba piloto que perfeccionándola se podrá implementar en toda la Provincia”, señaló oportunamente César Guatti, representante de la Confederaciones Rurales Argentinas a La Opinión Austral.

Proyecto
El diagnóstico realizado por Sebastián Apesteguía indica que hay fallas en el modelo tradicional de ganadería y asegura que la “ausencia de políticas agropecuarias sostenidas generó un impacto estructural negativo. La falta de visión a largo plazo condicionó la rentabilidad y el desarrollo.
Entre los problemas urgentes a resolver, señala que “la competencia interespecífica con el guanaco afecta la disponibilidad de agua y forraje” para la superviciencia de las ovejas.
“La presión de depredadores como pumas y zorros aumentó e inviabiliza la producción, mientras que la desertificación impide el descanso del pastizal. El cambio climático se suma a estos factores. El resultado actual es la desocupación de campos y la pérdida del stock ovino“, se advirtió.

Nuevo sistema de alambrado
La Opinión Austral dio a conocer recientemente que este sector productivo trabaja para implementar una barrera física inédita para blindar su ganadería ovina en la zona de la estepa patagónica. El trabajo apunta a realambrar los campos para contener el avance del guanaco.
El proyecto elaborado señala que “los alambrados bajos históricos ya no son funcionales. Existe una competencia desleal por recursos forrajeros e hídricos. La presión de depredadores rompió la ecuación económica. Este escenario conduce al vaciamiento del campo patagónico“.
La zona de realambrado contempla una “extensión entre los 315 y 400 kilómetros, con una altura aproximada de dos metros. Esta medida responde a la capacidad de salto del guanaco, que supera con facilidad el metro y medio. La infraestructura tendría una vida útil de 50 años y será construida con materiales reciclados provenientes de la industria petrolera local”. Para esta inciativa, los productores demandan acceder a créditos blandos.

Alambrados
Las empresas financiarán la infraestructura que demandan los productores para cumplir sus metas ambientales ESG (Environmental, Social, and Governance). La ingeniería consiste en una” barrera física de 2 metros de altura efectiva. El guanaco salta 1.60 metros con facilidad. El estándar de 2 metros se define como innegociable”.
Se utilizarán postes o tubing petrolero recuperado para fomentar la economía circular. La obra está diseñada para durar 50 años. Soportará vientos superiores a los 120 km/h. Se respetará la zona de camino y las normas de Vialidad Nacional. El diseño no representa un riesgo para el tránsito, se indicó.
La superficie protegida alcanza las 2.260.000 hectáreas aproximadas. Abarca 135 unidades productivas. La distancia lineal de la barrera ecológica será de entre 315 y 400 kilómetros. Australia posee una barrera de dingo (perros salvajes) de 5.614 kilómetros en tres estados.

La gestión de fauna evitará el aislamiento. Se implementarán Eco-Ductos o compuertas de habilitación periódica cada 5 o 10 kilómetros. Estos pasos serán monitoreados por cámaras satelitales. Se abrirán estratégicamente para permitir el flujo genético.
La carga de guanacos no superará el 10% de la receptividad del cluster. El excedente será aprovechado comercialmente en carne y fibra bajo normativas provinciales. El control de depredadores tendrá un enfoque no letal. La barrera de 2 metros es el primer filtro del sistema.
Asimismo, se propuso la utilización de “perros protectores de ganado para reducir la depredación en un 90%”. Se sumará disuasión lumínica en zonas de parición. La producción podrá certificar como “wildlife friendly”. Este sello permite el acceso a mercados de lujo internacionales.
El proyecto establece que el “productor adoptará un manejo regenerativo bajo protocolos nacionales. El objetivo es la rentabilidad por salud del suelo. El sistema será 100% trazable con caravanas electrónicas y Blockchain. El consumidor final accederá a los datos mediante un código QR”.
Captura de Carbono
La solución plantea un nuevo escenario con “infraestructura high-tech“. La Ruta 3 contará con herramientas de gestión macro-ecosistémica. El sistema regula cargas animales y asegura el manejo sustentable de la fauna. La tecnología frena la desertificación y asegura el descanso del suelo.
La recuperación del suelo habilita la “Captura de Carbono Certificada”, una novedosa herramienta que quiere implementar el sector.
“El carbono se transforma en un nuevo producto comercial. Se pasa de la mera extracción a la regeneración ambiental medible y certificable. El financiamiento será cruzado con la industria minera y petrolera local”, se datalla en la iniciativa.
“Se apuesta a un impacto positivo en mineras y petroleras asentadas en la región que podrán comprar esos bonos para mitigar el impacto ambiental que están causando”, “de esa manera podrán revertir el pasivo ambiental que ocasionan con su actividad y generaría una fuente de recursos extra al productor agropecuario que encararía una producción sustentable del ovino bajo el control de la población del guanaco”, precisó el productor César Guatti.
La Zona Franca de Caleta Olivia facilitará la importación de tecnología. La estepa regenerada captura entre 0.2 y 0.5 toneladas de carbono por hectárea anualmente. La barrera de Ruta 3 funciona como prueba de adicionalidad para la venta de bonos.
Se propone un mercado de “insetting regional. Las mineras y petroleras de Santa Cruz comprarán bonos santacruceños para compensar sus emisiones. El insetting armoniza las operaciones con los ecosistemas. Las organizaciones buscan emisiones netas cero para el año 2050″.
“Invertir en ecosistemas saludables fortalece la licencia social de las empresas. La ingeniería financiera amortiza la obra a 50 años. El pago será a valor producto en kilos de lana, carne o carbono. Si el precio baja, la cuota disminuye para blindar al productor”.
Por último, se señaló que “el esquema es mixto entre el Estado, RSE minera e hidrocarburífera y el sector privado. El modelo transita de una economía de extracción a una de regeneración. Los objetivos finales incluyen la lucha contra el cambio climático y la generación de divisas”