Según explicó el jefe comunal, el monto que se paga en el paso fronterizo no corresponde a una nueva tasa municipal, sino a un cargo por el uso de las instalaciones portuarias que existe desde hace más de seis décadas en los puertos fluviales de la provincia de Misiones. Este arancel es administrado por la Dirección de Vías Navegables, Puertos y Construcciones Portuarias de la provincia y los municipios solo actúan como intermediarios en su cobro.
La polémica surgió luego de que algunos medios interpretaran el cobro como una medida reciente aplicada en el contexto del creciente número de trabajadores argentinos que cruzan diariamente el río Uruguay para desempeñarse en actividades laborales del lado brasileño. A partir de esa versión, se habló incluso de un supuesto “peaje a trabajadores”, lo que fue rechazado por el intendente.
Gerhardt aclaró que el arancel no está dirigido exclusivamente a quienes cruzan para trabajar, sino que lo abonan todas las personas que utilizan el puerto internacional, independientemente del medio de transporte utilizado o del motivo del viaje.
Asimismo, explicó que una parte de lo recaudado queda en manos del municipio para cubrir gastos operativos y de mantenimiento del puerto, como limpieza, mantenimiento de las instalaciones, corte de pasto, pintura y reparaciones, además del pago del personal que trabaja en el lugar.
El jefe comunal también señaló que del lado brasileño, en la ciudad de Porto Mauá, existe un cobro similar por el uso del puerto, cuyo valor incluso resulta más elevado que el que se abona en el lado argentino.
El tema tomó relevancia en las últimas semanas debido al aumento del flujo de misioneros que cruzan la frontera hacia Brasil en busca de oportunidades laborales, fenómeno que se intensificó en distintos puntos fronterizos de la provincia.
Fuente: MisionesOnline.