Un convenio agrícola con un productor de Medanito abre el camino a un corredor que busca sumar producción y empleo en la ciudad conocida históricamente como el corazón del petróleo en Río Negro.
«Antes del boom petrolero, la ciudad y el valle tenían una fuerte impronta agrícola y ganadera. Recuperar esa identidad también es pensar el futuro», explicó el secretario de Planificación y Desarrollo, Milton Molina a Diario RÍO NEGRO. El objetivo central, según el funcionario, es reducir la dependencia exclusiva de los hidrocarburos para diversificar la matriz económica local.
Según el secretario el plan se inscribe en una política más amplia de soberanía alimentaria, que busca «transformar tierras hoy ociosas, o vinculadas al uso petrolero, en espacios productivos capaces de abastecer al mercado local», sostuvo.
Catriel firmó su primer convenio: las cifras de la alfalfa

El proyecto se enmarca dentro de la Fundación Polo Tecnológico de Catriel que preside la intendenta, Daniela Salzotto, y que surgió como proyecto de diversificación productiva. En ese contexto la jefa comunal firmó un primer convenio con un productor de la zona de Medanito y abarca 27 hectáreas destinadas a la producción de alfalfa. Las tareas de corte, enfardado y estivado se realizan con maquinaria, que se encontraba sin uso, y personal municipal de la fundación. Asimismo, pone a disposición del programa, el galpón, ubicado en la planta de alimentos, para acopiar los fardos.
Las proyecciones según Molina indican un rendimiento cercano a las 54 toneladas de alfalfa por corte, en condiciones óptimas. Según lo acordado, el 60% de la producción queda en manos del productor como recupero de la inversión, mientras que el 40% será destinado al Municipio.
Esa parte de la alfalfa que adquiere la municipalidad se utilizará principalmente para sostener la ganadería local, con forraje a costos subsidiados para pequeños productores, especialmente en épocas de sequía, y para reinvertir en insumos que permitan dar continuidad al programa.
Este proyecto forma parte de varias instancias dentro de la secretaria de planificación y desarrollo en apoyo a los productores. Del proceso forma parte el director de Medio Ambiente, Martín Jurgeit, y la ingeniera agrónoma Tamara Galera, acompañando el desarrollo técnico y productivo. «La puesta en funcionamiento de maquinaria que se encontraba sin uso permite optimizar recursos y fortalecer la matriz productiva local», afirmaron desde el municipio.
De experiencia piloto a corredor productivo donde «la actividad agropecuaria y la energética convivan»
Aunque se trata de una experiencia inicial, desde el Ejecutivo local remarcan que la visión es «escalable«. «No es un caso aislado, el Municipio busca establecer convenios similares con otros productores de la zona que posean tierras, pero sin explotación superficial activa, y sumar, a futuro, otros cultivos como el maíz», señaló Molina, quien adelantó que la alfalfa será el eje principal del esquema.
La meta es consolidar un corredor productivo donde «la actividad agropecuaria y la energética convivan en el mismo territorio», aseguró el secretario y agregó que permitiría generar empleo directo e indirecto en áreas como mantenimiento de maquinaria, logística y transporte.
A mediano plazo, el Municipio también evalúa avanzar en el agregado de valor, con la posibilidad de procesar la alfalfa en pellets o cubos, lo que según Molina «permitiría sumar industria local y mayor previsibilidad laboral»