El «Efecto Derrame» que se queda en casa
La diferencia fundamental radica en los encadenamientos productivos. Vaca Muerta exige una logística constante de perforación, fractura, transporte, metalmecánica y obras civiles que demanda mano de obra local y proveedores regionales de forma permanente. Esta intensidad de servicios potencia el consumo interno: el patentamiento de vehículos, las ventas en supermercados y la actividad en los centros comerciales neuquinos presentan una evolución favorable que contrasta con la debilidad del consumo en el norte y el oeste del país.
Esta vitalidad económica se refleja también en las arcas públicas. La recaudación del impuesto a los Ingresos Brutos en Neuquén sobresale con un aumento real significativo, en sintonía con la expansión de la actividad. Mientras tanto, en San Juan, Santa Cruz y Jujuy, la recaudación fiscal muestra una dinámica agotada, lo que limita la capacidad de esos estados para reinvertir en infraestructura.
Escala y profundidad: los números de la brecha
El estudio de Jorge Day identifica tres factores que explican por qué Neuquén juega en otra liga:
- Inserción Externa: Neuquén y San Juan lideran la inserción exportadora, pero en la provincia petrolera las ventas externas representan un motor que arrastra a todo el Producto Geográfico Bruto (PGB).
- Intensidad del Salto: La velocidad de Vaca Muerta no tiene comparación. En los últimos ocho años, la extracción de petróleo en territorio neuquino creció cerca de un 400%. Por el contrario, en las provincias mineras, el crecimiento de las exportaciones resultó más limitado y no superó el 70%.
- La trampa del «Enclave»: La minería metalífera argentina genera hoy unos 40.000 puestos directos, una cifra lejana a los 250.000 que emplean potencias como Chile o Perú. Además, la minería suele depender de proveedores externos, comportándose como una «economía de enclave». El petróleo neuquino, en cambio, derrama ingresos que se transforman en inversión local de forma inmediata.
El desafío de los precios
A pesar del presente brillante, el IERAL advierte sobre el rol de los precios internacionales. Mientras que varios minerales atraviesan un ciclo favorable, el precio del crudo muestra una tendencia más débil. Esto obliga a Neuquén a mantener la guardia alta para asegurar que el ritmo de expansión no decaiga ante eventuales oscilaciones del mercado global.
En síntesis, los datos ratifican lo que vemos al recorrer la provincia: Vaca Muerta constituye el principal motor regional del país. Mientras la minería funciona como un sector exportador relevante pero con efectos sociales limitados, Neuquén consolida un ecosistema donde el volumen de exportación se traduce en mejores salarios, más empleo y una economía provincial que no para de crecer.