Adepa y Fopea, contra de la creación de la Oficina de Respuesta Oficial por parte del gobierno

Adepa y Fopea, contra de la creación de la Oficina de Respuesta Oficial por parte del gobierno

Las asociaciones de periodistas emitieron un comunicado donde expresaron su descontento por el lanzamiento de la cuenta de X para desmentir fake news

La iniciativa fue llevada a cabo por pedido expreso del presidente Javier Milei. Juan Pablo Carreira será quien este a cargo del nuevo usuario, el cual depende de la Dirección Nacional de Comunicación Digital. El designado es hombre de confianza del asesor presidencial Santiago Caputo y es conocido en las plataformas virtuales por el seudónimo Juan Doe.

A través de un comunicado, Adepa alertó sobre este nuevo ente: «En toda democracia, los gobiernos tienen derecho a contar con áreas de comunicación institucional y a difundir la información oficial que consideren pertinente, así como su versión de los hechos que forman parte de la agenda informativa. Esa práctica es legítima y alimenta la lógica habitual del debate público. La preocupación de Adepa no radica en la existencia de una oficina de comunicación, sino en la dinámica acusatoria y estigmatizante que se pretende asignarle».

Además, la entidad destacó que el rol debería tener el gobierno en estos casos: «Combatir la desinformación es un objetivo legítimo y necesario en toda sociedad democrática. Pero el Estado, en todo caso, es una fuente más de información, no el árbitro de la verdad pública».

Por otro lado, la asociación enmarcó los riesgos que podría conllevar: «La mala utilización de este tipo de organismos estatales, cuando se les atribuyen funciones de monitoreo, evaluación o verificación de contenidos, conlleva el riesgo de convertirlos en mecanismos de vigilancia, estigmatización o disciplinamiento indirecto del periodismo y de las opiniones críticas».

Para finalizar el comunicado, el organismo agregó: «El mejor antídoto contra la desinformación no es la ‘verdad oficial’, sino un ecosistema plural de medios libres, profesionales e independientes, responsables ante sus audiencias y ante la ley, conforme a los estándares internacionales de libertad de expresión».

«La gente es el último juez del trabajo periodístico», sintetizó Adepa.

Fopea también rechazó la Oficina de Respuesta Oficial

En la misma línea de Adepa, Fopea también expresó su rechazo con respecto al lanzamiento de la Oficina de Respuesta Oficial.

«El periodismo no dicta imperativos categóricos sobre qué es verdad y qué no lo es desde una posición de poder; por el contrario, trabaja para aportar información verificada. La pretensión del Gobierno de establecer una «verdad oficial» indiscutible choca frontalmente con la esencia de una sociedad libre», alertó la institución en su comunicado oficial.

En este sentido, la entidad periodística advirtió sobre la «gravedad institucional que representa crear este tribunal de la verdad»: «Se está utilizando una estructura oficial -y por ende, recursos públicos sostenidos por todos los ciudadanos- para vigilar, señalar y estigmatizar el disenso o la labor periodística crítica”.

A modo de conclusión, el Foro sintetizó: «Estamos convencidos de que el periodismo está expuesto y debe someterse a la crítica, pero ninguna autoridad oficial puede clausurar el debate público porque eso implica invalidar al otro, además de socavar la libertad de expresión y la necesaria rendición de cuentas públicas».

Las razones detrás de la creación de esta nueva oficina

«Esta decisión es contundente: estamos sumando una voz oficial para desmentir operaciones, lo contrario a la censura. El derecho a la libertad de expresión es sagrado para esta administración», manifestó el gobierno en su comunicado inaugural.

El argumento central para la creación de este organismo radica en el cambio de la política de medios. Según explicaron, al dejar de «financiar relatos con pauta oficial», las críticas y falsedades se volvieron «más ruidosas». «Es necesario desmentir con claridad y sin rodeos«, sostiene la Oficina.

La Oficina aclaró que no buscará «convencer ni imponer una mirada», sino dotar a los ciudadanos de herramientas para «distinguir hechos de operaciones y datos de relatos». «La democracia no se fortalece cuando se tolera la mentira, sino cuando se la expone», concluyó el comunicado oficial

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