Según el secretario de Estado norteamericano, nuestro país «desempeñará un rol clave para el mundo” en ese mercado. El interés apunta al cobre, el litio, la plata y las tierras raras, esenciales para mantener el liderazgo tecnológico, industrial y militar.
La cumbre reunió a representantes de 54 países y de la Comisión Europea. De ese total, 11 Estados firmaron acuerdos o memorandos bilaterales con Estados Unidos en materia de minerales críticos. Además de la Argentina, rubricaron instrumentos similares las Islas Cook, Ecuador, Guinea, Marruecos, Paraguay, Perú, Filipinas, Emiratos Árabes Unidos y Uzbekistán, según informó el Departamento de Estado.
Ante una consulta de diario La Nación, el funcionario de Trump afirmó que Argentina “desempeñará un papel clave para el mundo” no solo por la magnitud de sus recursos naturales, sino también por su experiencia en procesamiento. Rubio subrayó además la geología, la ubicación geográfica y el conocimiento técnico argentino como ventajas comparativas en el escenario global.
El instrumento firmado busca garantizar mercados transparentes, con precios de referencia que aseguren el suministro y reduzcan la dependencia de China, actor dominante en la cadena global de minerales críticos. El trasfondo del acuerdo es claramente geopolítico: Estados Unidos impulsa una coalición de aliados occidentales para reforzar sus cadenas de suministro y sostener su liderazgo tecnológico, industrial y militar frente al avance chino.
El entendimiento se inscribe en una estrategia más amplia. Ya en agosto de 2024, ambos países ya habían suscripto un memorando de cooperación en minerales críticos, con especial foco en el litio, del cual la Argentina es el cuarto productor mundial y el tercero en reservas. En esta nueva etapa, Washington busca incluso avanzar hacia una reserva estratégica de minerales, similar a la existente para el petróleo, con precios mínimos garantizados mediante aranceles y un esquema de financiamiento estimado en unos 10.000 millones de dólares.
En el plano local, la Argentina cuenta con 19 proyectos de tierras raras distribuidos en provincias como San Luis, Río Negro, Salta, Jujuy, Santiago del Estero, San Juan, Córdoba y Buenos Aires, además de exploraciones en el Mar de Scotia, área en disputa con el Reino Unido. Pese a ese potencial, la producción histórica fue marginal y permanece prácticamente inactiva desde hace siete décadas.
Durante su agenda en Washington, el canciller Quirno también mantuvo una reunión con el CEO de Glencore, Gary Nagle. La compañía suiza, el mayor trader de commodities del mundo, evalúa inversiones por 14.000 millones de dólares en proyectos de cobre como El Pachón, en San Juan, y Agua Rica, en Catamarca, tras solicitar su adhesión al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). El plan incluye además la reactivación de la mina Bajo La Alumbrera, fuera de operación desde 2018.
De acuerdo con datos de la Cámara Argentina de Empresas Mineras, el país posee reservas identificadas por más de 190.000 toneladas de elementos de tierras raras, insumos esenciales para dispositivos electrónicos, automóviles híbridos y eléctricos, turbinas eólicas, equipos médicos de alta complejidad y baterías recargables
