El desplome de los metales preciosos arrastró a las grandes mineras del mundo, entre ellas Barrick y Shandong Gold, socias en la mina de oro sanjuanina Veladero.
La mina de oro Veladero es clave para la economía provincial. El yacimiento se consolidó durante 2025 como el principal motor de las exportaciones mineras de la provincia y uno de los más relevantes del país.
El oro representa caso el 97% de las exportaciones provinciales, y Veladero fue el principal responsable del flujo de divisas que permitió alcanzar los casi 1.800 millones de dólares anuales en exportaciones mineras sanjuaninas durante el 2025.
Las mineras golpeadas
Entre las empresas más afectadas aparece Barrick Mining, que perdió más de un 11% en ese lapso. Aún más pronunciado fue el golpe para la china Shandong Gold Mining, una de las mayores productoras de oro del mundo y socia de Barrick en Veladero, que llegó a ceder hasta un 25% de su valor en bolsa.
Newmont que tambien opera en el sur argentino con la mina de oro Cerro Negro sugrio una fuerte caida tambien, lo mismo que otras compañías chinas del sector, como Zijin Mining y Zhaojin Mining Industry.
El desplome no se limitó al oro. La plata se hundió un 28% en dos jornadas, lo que arrastró a las mineras especializadas en ese metal, que cayeron en promedio un 14%. Empresas como Fresnillo, First Majestic y Pan American Silver estuvieron entre las más castigadas.
Pese al impacto financiero, analistas internacionales coinciden en que la caída responde a factores técnicos y a una toma de ganancias tras un rally que había llevado a los metales preciosos a valores récord. De hecho, esta semana el oro y la plata mostraron una recuperación parcial, con subas de hasta 6,5% y 12%, respectivamente.
De hecho, algunos especialistas del sector mantienen una visión optimista a mediano plazo, incluso hablan de que el oro podría alcanzar los 6.200 dólares por onza hacia mitad del 2026.
En Argentina
En el plano nacional, la caída del oro también tuvo impacto macroeconómico. Según la agencia Noticias Argentinas, el derrumbe del metal provocó una fuerte baja en las reservas brutas del Banco Central, que cayeron más de 1.700 millones de dólares y perforaron los 45.000 millones a fines de enero.
Aun así, la autoridad monetaria logró cerrar el mes con saldo comprador y acumuló adquisiciones por más de 1.100 millones de dólares.
Mientras los mercados buscan estabilizarse, el “viernes negro” dejó en evidencia la sensibilidad del sector minero a los vaivenes financieros globales y reavivó la atención sobre empresas clave para San Juan, como Veladero
