El objetivo es el de impulsar el crecimiento en el corazón de la formación, con un esquema que incluye ferrocarril, aeropuerto de cargas y parque industrial tecnológico.
El Tren Vaca Muerta vuelve a ganar protagonismo con el Distrito Industrial.
A comienzos de año, la empresa Toro Brokers S.A. (TBSA) formalizó un acuerdo de colaboración con la Asociación de Parques Industriales Argentinos (APIA) para avanzar en la consolidación del Distrito Energético de Vaca Muerta, un proyecto de infraestructura integral que busca ordenar el crecimiento industrial, logístico y urbano en el núcleo operativo de la principal formación hidrocarburífera del país.
La incorporación de APIA apunta a canalizar la demanda de empresas que buscan radicarse en la región. Según señalaron desde la compañía, el acuerdo refuerza la planificación de largo plazo en un momento de fuerte expansión de la actividad petrolera y gasífera.
“Vaca Muerta exige planificación, articulación y compromiso real a largo plazo. Este es un paso en esa dirección”, sostuvo Sebastián Cantero, CEO y fundador de TBSA.
El plan prevé un esquema de infraestructura de gran escala que incluye la construcción de una nueva vía férrea entre Añelo y Paso Córdoba, la recuperación del ramal Bahía Blanca–Contraalmirante Cordero y el desarrollo de un parque logístico lineal con nodos operativos cada 30 kilómetros. A ese entramado se suma la proyección de un aeropuerto internacional de cargas, pensado para complementar el sistema multimodal y reducir costos logísticos en toda la región.
Demanda industrial en Vaca Muerta
Según explicó Cantero a +e, la llegada de APIA se produjo a partir del interés creciente de compañías vinculadas a distintas cámaras industriales que buscaban espacios concretos para instalarse en Vaca Muerta. “Se acercaron hace algún tiempo, interesados en la multiplicidad de lo que organiza el Distrito Energético. En definitiva, lo que empezó a pasar es que desde las propias cámaras les empezaron a pedir participar del proyecto”, indicó.
Ese proceso derivó en la institucionalización del vínculo y en la incorporación de APIA como socio estratégico, con participación activa en la adecuación del proyecto. “Va a colaborar incluso en el diseño de algunas modificaciones que vamos a hacer en el master plan para cubrir necesidades industriales”, señaló.
El acuerdo busca ordenar la llegada de inversiones y agruparlas por rubro dentro del megaproyecto, que funciona como un nodo de referencia para empresas industriales, logísticas y de servicios vinculadas a la cadena energética.
Organización y propuestas para proyectos tecnológicos
Uno de los ejes centrales del acuerdo es la definición de ubicaciones específicas para cada emprendimiento, en función de sus requerimientos operativos y energéticos. En ese esquema, APIA actúa como nexo con la demanda industrial, mientras que TBSA define la localización dentro del predio.
“APIA nos acerca al interesado final y nosotros les vamos dando una ubicación determinada”, explicó Cantero a este medio.
Ese criterio de planificación cobró especial relevancia hacia fines del año pasado, cuando comenzaron a circular versiones que ubicaban a Neuquén entre las posibles alternativas evaluadas para la instalación de un megaproyecto tecnológico internacional vinculado a la inteligencia artificial. En ese momento, trascendió que OpenAI, la empresa responsable de ChatGPT, analizaba, junto a la firma de energía limpia Sur Energy, distintas localizaciones en la Patagonia para un centro de datos de gran escala, con inversiones estimadas en hasta 25.000 millones de dólares. Desde el gobierno neuquino, no obstante, se mantuvo una posición de cautela.
En ese contexto, Cantero señaló que el Distrito Energético había contemplado reservas estratégicas de tierras para emprendimientos de alto consumo energético. “Teníamos previsto 50 hectáreas para que se instale un proyecto como el de OpenAI. Uno de los territorios elegidos era el nuestro”, afirmó.
Aunque esa iniciativa no se concretó hasta ahora, la planificación derivó en la decisión de destinar esas tierras a un parque industrial tecnológico.
“Lo que tenemos en esas previsiones es hacer una especie de parque industrial tecnológico para que se instalen ahí”, explicó, y remarcó que la presencia de caños de gas en el subsuelo del predio representa una ventaja operativa para proyectos de energía. La misma lógica de ordenamiento se aplica al conjunto del desarrollo, donde las áreas logísticas, industriales y de servicios se organizan en zonas diferenciadas para optimizar costos y evitar superposiciones de uso del suelo.
Infraestructura en marcha
Cantero detalló que la propuesta ya cuenta con habilitaciones urbanísticas y ambientales. “Nosotros tenemos una norma de uso previa. Todos los papeles presentados para que se emita la hídrica y demás”, indicó.
Uno de los avances más significativos es el desarrollo del aeropuerto, que fue reconvertido en un nodo estratégico para cargas y pasajeros. “Vamos a tener un aeropuerto internacional de carga y de pasajeros. Si cero es la tierra pelada y 100 % es el aeropuerto internacional de carga, estamos a un 25 % ahora”, explicó.
Según detalló, la pista ya se encuentra ejecutada en su etapa inicial y se avanza en su adecuación para recibir aeronaves de mayor porte. “En 45 días van a poder aterrizar turbohélices”, precisó.
Asimismo, el plan contempla un espacio sanitario de emergencia para estabilización de pacientes antes de su traslado aéreo, así como el desarrollo de la estación ferroviaria, que en una primera etapa funcionará como nodo multimodal de camiones mientras se completan las habilitaciones nacionales.
Energía para cubrir el déficit de Añelo
Ante la falta de capacidad energética en la zona, TBSA decidió avanzar con un esquema de generación propia. “Como hay una falencia de energía, estamos directamente largando un parque solar de 200 hectáreas, que ahora se encuentra en su etapa de análisis de potencia”, afirmó Cantero.
“Hoy Añelo tiene un faltante de 80 megas y nosotros estamos haciendo 200”, remarcó.
De acuerdo al titular de la firma, la decisión se apoya tanto en criterios económicos como operativos. “La inversión que tenemos que hacer en energía para poder generar energía es casi igual que tener un abastecimiento propio”, añadió.
El esquema será mixto, combinando energía solar con generación mediante turbinas, para asegurar estabilidad y continuidad en el suministro.
El proyecto del ferrocarril para Vaca Muerta
En paralelo al desarrollo del Distrito Energético, TBSA amplió el alcance del proyecto ferroviario originalmente previsto. Según explicó Cantero, el trazado inicial contemplaba la conexión entre Añelo, Contraalmirante Cordero y Paso Córdoba, pero se presentó una ampliación del esquema, actualmente en proceso de aprobación.
“Hicimos una presentación por el tema del ferrocarril. El proyecto original era Añelo–Contraalmirante Cordero, Contraalmirante Cordero–Paso Córdoba. Estamos esperando que nos den la aprobación, vamos a hacer Malargüe–Rincón, Rincón–Añelo y Añelo–Paso Córdoba”.
El ejecutivo detalló que el esquema logístico del tren está pensado para operar con cargas específicas en ambos sentidos. “Lo que es el tren va con arena y vuelve con potasio”.
En términos de inversión, Cantero señaló que la primera etapa del proyecto implica un desembolso de gran magnitud. “La primera etapa son dos mil millones de dólares. Tren, aeropuerto, todo lo que tiene que ver con el proyecto, lo que tiene que ver con la tierra. Esa es la inversión general, dos mil millones de dólares”.
No obstante, aclaró que la cifra puede escalar si se consideran las ampliaciones ferroviarias. “El proyecto es una cosa, el tren es otra. Porque el tren sale de este proyecto”, aclaró.
«En la parte ferroviaria estamos haciendo el movimiento de suelos de la estación. Todavía estamos esperando habilitaciones, que llevan su tiempo, pero la parte de la estación ya está», dijo

