Minería brownfield: 366 expansiones y reaperturas aceleran la oferta, pero multiplican riesgos

Minería brownfield: 366 expansiones y reaperturas aceleran la oferta, pero multiplican riesgos
La minería brownfield —la ampliación, extensión de vida útil o reapertura de yacimientos ya conocidos— está pasando de ser una práctica “normal” de la industria a convertirse en el principal camino para sostener la oferta global de metales. Un estudio difundido el 22 de enero de 2026 advierte que, aunque este giro permite responder más rápido a la demanda, también tiende a acumular pasivos sociales y ambientales que quedan fuera del foco público.
 Por: Jonathan Naveas

Por qué el mercado está empujando la expansión de minas antiguas

La electrificación, la infraestructura de redes, la digitalización y la seguridad energética están elevando el consumo de minerales críticos en un momento en que abrir nuevas operaciones suele tomar años, especialmente por permisos, ingeniería, acceso a agua y energía, y aceptación social. En ese contexto, la industria está optando por exprimir lo existente: más profundidad, más fases, más procesamiento, más depósitos de residuos y más tiempo de operación.

La Agencia Internacional de la Energía proyecta que, bajo su escenario de políticas declaradas, la demanda de cobre crecería 30% hacia 2040, mientras que litio aumentaría cinco veces y varios minerales duplicarían su demanda; y advierte brechas relevantes hacia 2035 para cobre y litio si solo se consideran proyectos anunciados. Esto vuelve más atractiva la ruta brownfield frente a la lentitud de nuevos desarrollos. IEA: Overview of outlook for key minerals

Qué midió el estudio y qué encontró

El trabajo citado identifica 366 sitios brownfield y sostiene que la expansión de operaciones existentes tiende a recibir menos escrutinio que un proyecto greenfield, pese a que puede cambiar el perfil de riesgo con el tiempo. En su análisis espacial, el equipo reporta que casi 80% de las minas evaluadas se ubican en zonas con múltiples condiciones de alto riesgo, incluyendo escasez hídrica, gobernanza débil y menor libertad de prensa, además de proximidad a áreas sensibles desde el punto de vista ecológico. Comunicado del estudio en One Earth

Un punto operativo clave: el propio estudio plantea que parte de esta expansión es difícil de seguir con imágenes satelitales cuando migra a desarrollos subterráneos o a cambios incrementales en instalaciones de residuos, lo que aumenta el riesgo de “normalizar” modificaciones sucesivas sin una evaluación acumulativa robusta. Comunicado del estudio en One Earth

Chile aparece como uno de los principales polos de inversión brownfield

El mismo estudio, en su lectura sectorial, describe una industria que se apoya crecientemente en ampliaciones: 366 sitios en 58 países y 16 minerales, construidos con datos de producción, exploración y CAPEX entre 1998 y 2024. En esa medición, Chile lidera la inversión global en brownfield con 25,2% del capital, seguido por Estados Unidos (11,4%) y Australia (10,1%). Reporte sectorial sobre el estudio

Para Chile, el punto no es solo volumen: es el tipo de decisiones que se vuelven estructurales —mantener producción con leyes decrecientes, ampliar infraestructura de relaves, aumentar consumo hídrico/energético o extender faenas— y cómo eso tensiona permisos, cierre y relacionamiento comunitario. Esa tensión ya se refleja en la discusión local sobre ejecución de cartera, productividad y tramitación. Agenda 2026 de inversión, permisos y competitividad minera

Riesgos que suelen escalar cuando una mina “no termina”

La lógica brownfield no “parte de cero”: existe una huella previa. Pero la expansión suele mover la frontera del impacto por cuatro vías principales:

  • Más residuos y mayor exposición a fallas: ampliar o prolongar operación tiende a incrementar volúmenes de estéril y relaves y la necesidad de nuevas etapas de depósitos.
  • Presión hídrica: más procesamiento y/o menores leyes pueden elevar consumo de agua y energía, con efectos directos en territorios con estrés hídrico.
  • Riesgos acumulativos: modificaciones sucesivas que, por separado, parecen manejables, pero sumadas cambian la escala del impacto.
  • Conflicto social persistente: operaciones más largas tienden a extender fricciones por polvo, agua, ruido, tránsito, uso de suelo y expectativas laborales.

En Chile, el componente relaves es especialmente sensible. La discusión sobre reducción de riesgos y alternativas tecnológicas ya apunta a opciones como depósitos en seco para acotar consumo hídrico y elevar estándares de seguridad. Propuesta sobre relaves en seco y reducción de riesgos

Brownfield, permisos y cierre: el punto ciego suele ser el “largo plazo”

El desafío regulatorio no es autorizar o rechazar “una ampliación” en abstracto, sino evaluar si esa ampliación:

  • cambia el balance de riesgos del proyecto respecto del permiso original,
  • desplaza el cierre real hacia adelante,
  • agranda la infraestructura de residuos por sobre el diseño base,
  • altera la exposición a eventos extremos (incluido clima) y a condiciones de escasez de agua,
  • modifica el vínculo con comunidades por extensión temporal y espacial de impactos.

En paralelo, la industria avanza en la valorización de pasivos y relaves, lo que agrega otra capa: recuperación de minerales desde depósitos existentes y su gobernanza, trazabilidad y permisos. Claves sobre recuperación de minerales desde relaves y gobernanza

Qué revisar en una expansión o reapertura en Chile

  • Línea base y comparación explícita con el diseño original: qué cambia en huella, agua, energía, emisiones, residuos y plazos.
  • Evaluación de efectos acumulativos: ampliaciones previas + la nueva modificación (incluyendo relaves).
  • Seguridad de depósitos y estrategia de agua: balance hídrico realista bajo escenarios de estrés y continuidad operativa.
  • Ruta de cierre actualizada: costos, garantías, estabilidad física y química, y horizonte de clausura verificable.
  • Gobernanza territorial: mecanismos de participación, trazabilidad de compromisos y gestión de reclamos.
  • Plan de pasivos y relocalización cuando corresponda: especialmente en zonas con historial de depósitos o relaves abandonados. Plan y priorización para reubicación de relaves en Chile

www.redimin.cl

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