La intendencia dejó sin efecto este jueves la Resolución 3203-I-2025 que establecía incrementos en las tasas municipales y otros gravámenes para 2026. La Resolución habia sido impugnada por Leandro Costa Brutten y otros concejales. Este miércoles, la concejal Julieta Wallace había presentado un recurso administrativo ante el Tribunal de Cuentas denunciando la ilegalidad de la medida. Hoy, todo quedó sin efecto.
Por: Bache3000
A través de la Resolución 163-I-2026, fechada el 23 de enero, el gobierno municipal anuló el polémico aumento y estableció que el módulo fiscal volverá transitoriamente al valor de $373 fijado por la Resolución 1354-25, hasta tanto el Concejo Municipal determine un nuevo monto por los canales correspondientes.
La marcha atrás se produjo luego de que un grupo de concejales opositores impugnara la ordenanza fiscal y tarifaria presentada por el Ejecutivo en diciembre. Leandro Costa Brutten, quien lideró junto a Julieta Wallace, Roxana Ferreyra y Facundo Villalba el rechazo a la iniciativa, celebró el resultado: «Logramos demostrar la ilegalidad y el carácter confiscatorio del aumento. Lo que se logró tiene como principal causa la decisión que tomamos de rechazar este impuestazo».
El concejal agradeció a los barilochenses que acompañaron la impugnación y advirtió que seguirán «con la guardia alta para evitar que desde la irresponsable actual gestión de Walter Cortés nos endeuden sin causa legal a todos los barilochenses». También reconoció el contacto de comerciantes, titulares de inmuebles y trabajadores que expresaron su alivio por la medida.
Por su parte, Wallace cuestionó duramente al intendente tras confirmarse la anulación del aumento: «Una vez más teníamos razón. Cortés tuvo que dejar atrás el aumento de tasas por ser ilegal». La concejal apuntó directamente contra el equipo del Ejecutivo: «Hago un llamado de atención al intendente y a su séquito de abogados que tiene alrededor. No jueguen con el pueblo de Bariloche para cuidar sus intereses».
La funcionaria calificó el episodio como «una demostración de la impunidad con la que gobiernan», en referencia a la forma en que el Municipio había intentado aplicar incrementos que finalmente debió reconocer como improcedentes.
La resolución deja en evidencia que el Concejo Municipal aprobó el presupuesto 2026 sin fijar el nuevo valor del módulo fiscal, situación que el Ejecutivo intentó sortear mediante una medida administrativa que ahora quedó sin efecto. El documento establece que la vuelta al monto anterior es necesaria «a fin de garantizar transitoriamente la operatividad administrativa, la percepción de los recursos municipales y la ejecución provisoria del presupuesto aprobado»