Cerrado Gold informó sus resultados de producción correspondientes al cuarto trimestre y al acumulado anual 2025 en su operación Minera Don Nicolás, ubicada en la provincia de Santa Cruz. La compañía consolida su transición subterránea registrando una producción de 13.806 onzas equivalentes de oro (GEO) en el último trimestre y un total anual de 50.238 GEO, en línea con la guía previamente anunciada.
El dato confirma un año estable en términos operativos, marcado por la incorporación progresiva de mineral subterráneo y por una mayor integración entre las dos líneas productivas: el sistema de lixiviación en pilas (heap leach) y la planta de CIL para mineral de alta ley.
Durante el cuarto trimestre, la producción del heap leach alcanzó las 7.838 GEO, un volumen comparable al trimestre anterior, aunque condicionado por la disponibilidad de agua para riego. La compañía explicó que las restricciones en la provisión hídrica limitaron la tasa de irrigación de las pilas y se tradujeron en una recuperación más lenta.
Para mitigar este cuello de botella, Cerrado viene incorporando agua transportada en camiones y perforando pozos adicionales con el fin de asegurar fuentes alternativas. Aún así, el mineral colocado y no completamente irrigado conserva inventario metálico que se espera recuperar en los próximos ciclos. Paralelamente, el crushing, beneficiado por una expansión previa de capacidad, permitió colocar mayores tonelajes y obtener una granulometría más consistente, lo que mejora recuperaciones en el mediano plazo.
La operación subterránea aportó un elemento central a la producción del trimestre. En Paloma se alcanzó el inicio del aporte de mineral subterráneo hacia la planta, elevando el tenor promedio procesado bajo el circuito de CIL. El resultado fue la obtención de 5.968 GEO por esta vía y la percepción, por parte de la compañía, de que la transición hacia un esquema combinado aportará mayor previsibilidad en el futuro. Cerrado destacó que el desarrollo subterráneo continuó sostenidamente a lo largo del trimestre y que se espera que durante 2026 la operación profundice la secuencia de desarrollo y extracción a medida que los trabajos avancen debajo del tajo actual.

Para 2026 la empresa proyecta una producción anual de entre 50.000 y 60.000 GEO, con una distribución más pesada en la segunda mitad del año debido a la secuencia minera: en los primeros meses se prevé procesar material de menor ley para heap leach, mientras que el ritmo de producción subterránea iría incrementándose con el correr del año.
El plan de capital de crecimiento aprobado para 2026 asciende a aproximadamente USD 45 millones para todos los proyectos del grupo, de los cuales unos USD 35 millones se destinarán a fortalecer Minera Don Nicolás. Ese paquete incluye un programa de perforación de 50.000 metros, la ampliación del depósito de colas y de la plataforma de lixiviación para sostener la operación a varios años, junto con inversiones en equipos y mantenimiento orientadas a la continuidad a largo plazo.
Cerca de USD 12 millones estarán enfocados directamente en exploración. El resto se distribuirá entre Lagoa Salgada (Portugal) y Mont Sorcier (Canadá), que avanzan hacia estudios de factibilidad con horizonte de entrega en el primer semestre de 2026.
En Santa Cruz, Cerrado mantiene un objetivo claro: extender la vida de mina y sostener un flujo estable de mineral tanto para heap leach como para CIL. Durante 2025 la exploración fue más lenta debido a problemas logísticos vinculados a proveedores y repuestos, ya resueltos según informó la compañía. El trabajo del año se concentró en la zona central de Paloma, próxima al pit de alta ley, donde los resultados preliminares sugieren un potencial de expansión de recursos. Para 2026 ya están operativos tres equipos diamantinos y un equipo RC propiedad de la empresa, lo que permitirá testear distintos blancos en simultáneo y avanzar en exploración subterránea.

Desde la conducción de Cerrado destacaron que los resultados de 2025 confirman la solidez operativa del activo en Santa Cruz y que las limitaciones de agua afectaron la producción solo de manera moderada. También señalaron que, a medida que la producción subterránea entre en ritmo, se espera una mayor consistencia en los volúmenes procesados. En paralelo, la compañía continúa avanzando en Lagoa Salgada —con entrega del estudio de factibilidad optimizado prevista para el primer trimestre de 2026— y en Mont Sorcier —con factibilidad para el segundo trimestre—, dos proyectos con escalas y productos distintos pero enfocados en consolidar el portafolio del grupo.

Minera Don Nicolás se ubica en el Macizo del Deseado, uno de los distritos metalogénicos aurífero–argentíferos más relevantes del país, con infraestructura minera activa, programas de exploración permanentes y un ecosistema de proveedores locales en expansión. En términos macro, las operaciones auríferas del sur de Santa Cruz continúan vinculadas al mercado externo y aportan en forma directa a la generación de divisas, empleo especializado y demanda de servicios en centros urbanos como Puerto San Julián y Gobernador Gregores.
Cerrado posee el 100% de Minera Don Nicolás y Las Calandrias en Argentina, opera el proyecto Lagoa Salgada en Portugal —de carácter polimetálico— y desarrolla Mont Sorcier en Canadá, orientado al hierro de alta pureza apto para procesos de acero verde. La combinación de proyectos en operación, desarrollo y exploración permite a la compañía aminorar riesgos de ciclo y sostener un flujo de inversiones.
Por: Extremo Minero