Se trata de un hecho gravísimo que no encuentra antecedentes en la historia de Entre Ríos, al menos desde la recuperación de la democracia. Fue el mismo gobernador quien mostró a través de sus redes sociales los dispositivos que se habían encontrado.
«Hoy encontramos tres dispositivos de espionaje en mi oficina y en la Secretaría general de la provincia. Hicimos las denuncias penales y abrimos las investigaciones internas correspondientes», sostuvo.
Y agregó: “En Entre Ríos se terminaron las prácticas oscuras del pasado. La transparencia, la legalidad y la libertad no se negocian. No nos van a frenar en los cambios y transformaciones que iniciamos en diciembre de 2023″.Además de haberlos desmontado, las autoridades entrerrianas dispusieron dos acciones inmediatas. En primer lugar, una denuncia penal. Voceros oficiales adelantaron que la intención es que la justicia “investigue quiénes colocaron estos dispositivos y con qué finalidad”.
En paralelo, el inicio de una investigación administrativa interna. Esta decisión permitirá determinar responsabilidades y posibles complicidades dentro de la estructura del Estado.